Historia de un servidor público

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Esta es la historia de un servidor público, como debe haber miles de hombres y mujeres, que desde que terminó su carrera hace 25 años e hizo su servicio social se “enamoró” o le convenció trabajar en el Gobierno porque el fin, objetivo, misión o como se le quiera llamar, es servir al país y a la gente, aunque sea con un granito de arena o de forma mínima, sabía que no estaba haciendo más rico a un señor de una empresa privada, sino que estaba aportando para poder tener un mejor país.

Su paso por la Administración Pública Federal tampoco ha sido lo más exitoso que hubiera querido, porque ha tenido que luchar siempre por ganarse un lugar, al no ser de un partido político o tener “padrinos” que le hayan echado la mano, ha tenido que batallar el doble. Ha pasado por varias dependencias y secretarías, afortunadamente en áreas que le han gustado y han tenido que ver con la carrera que estudió, pero desafortunadamente al principio con puestos bajos y con el tiempo (25 años) ha podido ser “mando medio” que son los puestos en el Gobierno que no son de los más altos ni de los más bajos.

Durante su carrera en el Gobierno, primero tuvo plazas de estructura de muy bajo nivel, que son las que tienen prestaciones, pero también ha tenido que estar por honorarios muchos años y ahí solo le daban su cheque mensual sin ningún tipo de prestación, ni siquiera el ISSSTE. Después le tocó que implementaran el Servicio Profesional de Carrera, cuando llegó Vicente Fox lo hizo para que las plazas no las dieran por “dedazo”, sino por méritos y pasando exámenes que demostraran su capacidad. Como siempre, en este país, eso fue complicado y se siguió aplicando el compadrazgo en la asignación de algunas plazas, por lo que el servidor público concursó para ganarse una durante muchos años y nunca tuvo la fortuna de que se le dieran, esto hizo que su “sueño dorado” fuera llegar a ocupar una plaza de estructura con prestaciones como el ISSSTE, un seguro básico de gastos médicos mayores (porque tenerlo con más cobertura le cuesta a él), el seguro de separación individualizada (SSI), un seguro de vida básico y cotizar para hacer antigüedad y poder cobrar algún día una pensión o Afore que por más que trabajó como burro muchos años por honorarios, ya no le cuentan en su historial.

Por fin después de casi 10 años de estar pugnando por la famosa plaza de estructura, hace un par de años lo logró, en un nivel de mando medio y con todas las prestaciones, fue feliz porque sintió que ya se lo debían, que ya le había hecho justicia la revolución y que su vida iba a ser un poco más estable.

Pero nunca imaginó que su felicidad se iba a truncar con la llegada de un Gobierno que ha luchado por “los de abajo”, los desfavorecidos y los pobres y se olvida de los protagonistas de esta historia que también han luchado y no han sido reconocidos, sino más bien ignorados.

No puede creer que después de 25 años de soñar con tener lo que tiene ahora, llegue alguien y se lo quite, porque no son lujos, los sueldos no han subido hace por lo menos 15 años, y la vida sube cada día, esas prestaciones que parecen del diablo son un alivio para los servidores públicos de que van a poder enfrentar una enfermedad de manera digna, de que sus familiares podrían cobrar un seguro si le llega a pasar algo y no se quedan desprotegidos o si a él mismo lo corren de su puesto, porque para eso es el SSI, donde el servidor público pone una parte y la otra la pone el gobierno, y al final llega a ser un tipo de liquidación o fondo de retiro digno y decente para cuando termine su carrera en la que sirvió al Gobierno durante toda su vida y trabajó por su país.

Esta historia tiene muchos protagonistas que ahora están muy preocupados por lo que va a pasar, desde perder las prestaciones hasta perder su trabajo, nadie les dice nada, no tienen idea en qué puede acabar esto, pero ahí siguen, esperando una luz, porque en realidad no pueden moverse de trabajo tan fácil, la necesidad es tanta y la situación es tan difícil que dependen de ese trabajo y sus prestaciones.

Lo que quiere el protagonista de esta historia y todos los servidores públicos, que hay miles, es que no se les satanice y que los que van a llegar piensen en su situación para decidir si prefieren que la gente que va a trabajar con ellos esté contenta o, por el contrario, estén más preocupados de lo que ya están porque ya no les alcanza casi ni para lo más básico. En los sueldos y prestaciones no hay fuga de dinero, el dinero se fuga de otras maneras que sí se tiene que cambiar y combatir, pero no afectando a los trabajadores así. Ojalá recapaciten y no les quiten a estos servidores públicos lo que han logrado con su trabajo, y a lo que de verdad tienen derecho, no son lujos no privilegios, es justicia.

Mariana García Olsina
Mariana García Olsina

Soy comunicóloga y mi amante es el cine. Ante todo soy escéptica por naturaleza. Soy curiosa, realista y racional (critico todo), la disciplina es el faquir que llevo dentro. Soy tranquila y paciente (nunca pierdo mi centro). Me adapto fácil a las situaciones y soy pragmática. Soy irónica y a veces rayo en el sarcasmo, lo que más me gusta es reírme de mi misma. Creo en la amistad con honestidad y reglas claras. Lo que más me gusta en la vida es viajar.

12 Comentarios
  1. Hay mucha ignorancia en este país. Desgraciadamente se ve por encima y no el fondo de las promesas. Lo que conllevan las falsas promesas, abusando de la necesidad y pobreza del pueblo para recibir un voto que no es razonado por la misma ignorancia y se verá reflejado por las consecuencias. 🙁
    Ahí viene lo bueno… :/

  2. Muy bien escrito, trasmuta el verdadero espíritu del servidor de carrera en el estado y excelente biografía de la que escribe este artículo.

  3. Una excelente perspectiva para explicar cómo miles de servidores públicos serán afectados en sus niveles de ingreso y, por ende, en el bienestar de su familia. Desafortunadamente, la opinión pública basa su juicio en estereotipos que se construyen con base en el discurso político. Así, se asume que todos los servidores públicos ganan sueldos elevadísimos y, desde luego, inmerecidos. Esto hace a la sociedad refractaria para comprender los miles de dramas que, a lo largo de la administración pública, se están generando por la pérdida de prestaciones tan importantes como el seguro de gastos médicos, y para entender que, por el otro lado, esto complicará aún más la situación financiera y operativa del ISSSTE. Felicitación por el articulo que espero sensibilice a la opinión pública.

  4. Mi querida Marianita! La situación es muy difícil, Max lucho por 33 años no empezó como funcionario se preparó muchísimo para lograrlo! Trabajo de verdad con todo su equipo como un gran hombre por su país!! Ahora sus amigos están como tú lo explicas es una tristeza que eso pase y que la gente realmente por ignorancia en general no sabe lo que es un funcionario público que entrega su vida por su país!
    Besos
    Marianita!

  5. Si es muy triste, de igual manera lo es para un obrero que gana una miseria durante unos diez años y cuando ha echo antigüedad en una empresa y ahí mismo se se ha especializado en oficio ya puede contar con un aumento y entra ya en los escalafones , pero los años pasan y cuando ese obrero especializado piensa que está seguro llega un gobierno el cual dice que por tu edad ya no puedes tener una antigüedad entonces te liquidan y tú qué pensabas que ahí te ibas a juvilar, ahora tienes 57 años y ya no te quieren contratar , pero tampoco tienes la edad para pensionarte por qué la ley dice que tiene a que tener 60 por cesantía y cuidado por qué si te enfermas no tienes seguro , a pero si te mueres te dicen no se apure su viuda puede cobrar la pension, yo sé que lo que pasa este funcionario es muy triste, pero es lo que pasamos nosotros los pobres siempre y te platico esto por qué es lo que le pasó a mí esposo, lo bueno es que pudo encontrar otro trabajo con seguro tres años más , y ahora ya está tramitando su pensión por cesantía porque ya tiene 60 años

  6. Amiga linda, te entiendo y conozco tu historia. Pero se supone que esto va a afectar a los altos mandos de gobierno, aquellos que ganan por encima de 100 mil pesos mensuales, que para tu infortunio, no es el caso. Todo cambio implica trastocar ciertas circunstancias, sobretodo cuando estamos en un país tan lastimado: corrupto, pervertido, enfermo. El gobierno necesita una sacudida fuerte. Pero los que trabajamos no tenemos nada que temer. En serio, confío en que aún moviendo las aguas enlodadas, con la esperanza de que la corriente se lleve la basura, todo estará más limpio y el remanso que esperas regresará. La vida tiene que seguirse moviendo. Si no, dejaríamos de sentirnos vivos.

    1. Mi querida Rosy, estoy de acuerdo contigo, de los sueldos ya lo sé, nuestro sueldito no nos lo pueden bajar más, pero sí pega que quiten prestaciones y es como una bajada de sueldo, ese es mi único pero en todo esto, te quiero, besos!

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