No entiendo a los mexicanos

La verdad no entiendo a los mexicanos, no quiero criticarnos porque neta somos unos lindos y amorosos, es la verdad, (cuando queremos), no se dejen engañar. Y eso es a lo que voy.

Hace siete meses fue el temblor, temblor de la tierra y de los mexicanos, a todos nos removió emociones internas. Creo que nos cuestionamos todo: sobre nosotros mismos y sobre nuestros seres queridos y sobre nuestro futuro.

Y nos volcamos a ayudar como locos, nos desbordamos en entrega, en sanar todo lo que se derrumbó a nuestro alrededor. Los centros de acopio llenos, la gente depositando para dar ayuda, las tiendas a reventar de gente comprando víveres o herramienta para llevar a los afectados.

¿Y que pasa ahora? No entiendo, es como si todo se hubiera esfumado, veo a pocas organizaciones trabajando arduo en esto, a pocos preocupados por lo que paso, como si ya todo estuviera bien. No lo está, aún hay miles de personas que necesitan nuestra ayuda, miles de sitios que reconstruir (y no estoy diciendo que vayan con sus manos a hacerlo) pero por lo menos que preguntemos ¿dónde esta el dinero que se juntó?, ¿qué están haciendo con el?, ¿necesitan algún tipo de ayuda extra?.

De menos si salimos a la calle, volver a ser personas amables con el de enfrente, cuidar nuestra ciudad, preocuparnos por el medio ambiente, etc. Es como si esa sacudida de tierra y de mente hubiese sido temporal.

Quisiera poder hacer más, agarrar por los hombros a la gente que veo apática de nuevo, caminando como robots, como zombies y decirles “despierta, necesitamos tu ayuda”, y reitero, no ayuda física, sino solidaridad, empatía y respeto. Esta ciudad, este país necesita tanto.

No nos olvidemos, no nos dejemos llevar sólo por el momento político de nuestro país, sé que tenemos mucho en las manos, pero hay mucho más por hacer. Podemos cuestionarnos, cuestionar a los que nos representan y unirnos para renacer de entre las cenizas.

sismo-septiembre-2017-ciudad_de_mexico-milenio-noticias_MILIMA20170923_0069_3

Grace Navarro
Grace Navarro

En algún lugar escuché que la fotografía detiene el tiempo. Yo nunca he querido detener el tiempo. Pero siempre he querido recordarlo todo. Soy fotógrafa porque la fotografía llegó a mí y no yo a ella. No tengo buena memoria pero tengo muchas fotografías. Nací en Mexicali, donde el sol te quema la piel y la gente te abraza con su calor humano. Un impulso me trajo al DF y muchos otros me han mantenido en esta ciudad. Si me preguntan dónde he trabajado diré que en periódicos, revistas y editoriales, que me han pagado por tomar fotos, que he viajado y conocido lugares increíbles, y que he conocido a gente excepcional. La verdad es que la fotografía cambió mi vida y eso es lo que soy, simplemente una fotógrafa.

Sin comentarios

Dejar una respuesta

Your email address will not be published.