El mejor adios

El divorcio es un proceso muy duro, pero más cuando tienes hijos. De entrada te sientes la peor persona porque crees que separas a tus hijos de su papá, pero a la larga te das cuenta que es la mejor elección que has hecho.

Nunca escribo sobre este tema en el blog, lo encuentro muy personal y me detengo siempre que empiezo a hacerlo, pero el tema “La renta” me removió recuerdos duros y amargos.

Me divorcié del papá de mi primer hijo cuando tenía solo un año, era muy pequeño y era el momento perfecto, nadie quiere que sus hijos crezcan en medio de discusiones, gritos o violencia. Así fue mi primer matrimonio. Muy duro, muy difícil y lleno de autocrítica, juicios y dudas.

Creo que cuando estás chavita y enamorada piensas que el amor lo salvará todo, que todas esas diferencias desaparecerán solo con desearlas o que cuando tu pareja dice que va a cambiar eso lo solucionará, la verdad es que eso nunca sucede, las cosas más bien se vuelven cada vez más intensas e insoportables. Llega un momento en que ya no le crees, en el que sabes que el rollo de “voy a cambiar” es solo eso, una promesa vacía.

Cuando sus prioridades son otras, no tú, ni tu bebé, definitivamente algo está mal. Cuando te dice que es la última vez que se enoja contigo, que ya no te ofenderá y vuelve a suceder, definitivamente debes salir de ahí. Cuando te dice que no volverá a ser infiel, no te engañes, si la hace una, la hace dos o tres. Cuando te dice que van a pagar la renta y no lo hace, no hay compromiso contigo. Sus prioridades están en otro lado.

Y así decides terminar una relación por la que habías apostado todo, duele, es duro, y te sientes la peor madre del mundo, porque dudas de tus decisiones, te preguntas si estás haciendo lo correcto, si es mejor que tenga a un papá que claramente no esta apostando por ustedes o estar los dos solos.

Y lloras, aún cuando ya no vives ahí con el, dudas, siempre dudas, piensas si al final, cuando tu hijo sea grande te reclamará o entenderá que el ambiente en el que iba a crecer hubiera sido nocivo, violento, insano.

Ahora, después de diecisiete años, volteo a mi alrededor y agradezco por lo afortunada que soy, tengo una familia hermosa, un esposo que amo y me ama (me respeta), otro hijo hermoso y a un adolescente maravilloso, que creció rodeado de amor, de empátia y de buenos ejemplos.

Después de tantas dudas, ahora no vacilaría ni un segundo en volver a decir, “esto está mal, me voy”.

Hand with scissors cutting paper cut out with family member shape / Family problem / Divorce concept
Hand with scissors cutting paper cut out with family member shape / Family problem / Divorce concept
Grace Navarro
Grace Navarro

En algún lugar escuché que la fotografía detiene el tiempo. Yo nunca he querido detener el tiempo. Pero siempre he querido recordarlo todo. Soy fotógrafa porque la fotografía llegó a mí y no yo a ella. No tengo buena memoria pero tengo muchas fotografías. Nací en Mexicali, donde el sol te quema la piel y la gente te abraza con su calor humano. Un impulso me trajo al DF y muchos otros me han mantenido en esta ciudad. Si me preguntan dónde he trabajado diré que en periódicos, revistas y editoriales, que me han pagado por tomar fotos, que he viajado y conocido lugares increíbles, y que he conocido a gente excepcional. La verdad es que la fotografía cambió mi vida y eso es lo que soy, simplemente una fotógrafa.

2 Comentarios
  1. Creo que es importante darle a las personas la oportunidad de cambiar (incluido uno mismo) pero es eso, una oportunidad solamente. Si la situación no cambia y nos hace daño hay que aprender a escuchar esa voz en nuestro interior que nos dice “salte de aquí este no es tu lugar”. Es un deleite leerte. Me gusta como abordas los temas de una manera muy clara y desde el corazón.

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