Del mindfulness al engaño

CerebroAhora que está muy de moda el mindfulness, las buenas vibras, ver el lado positivo de la vida, hacer yoga, el vegetarianismo o los veganos que tienen toda la filosofía de no lastimar ni matar y mucho menos comerse a cualquier animal, ir a los miles de cursos que te arreglan la vida en tres días o, ya de perdis, comprar los libros de moda porque no alcanza para tanto curso; yo, la verdad, preferiría no hacerles caso… lo más frustrante es que no puedo porque mi educación parlamentaria me impide ser grosera y no prestar atención cuando, ellos, todos emocionados, me platican de las maravillas de todo esto y cómo han cambiado su vida, en sus mentes.

Yo no estoy en contra de que practiquen lo que más les parezca, pero muchas veces, así como ellos piden respeto, los que no comulgamos con esas ideas o somos escépticos por naturaleza (así como yo), no queremos estarnos chutando todas esas teorías que nos tratan de convencer de que la vida es bella… Así como yo nunca trato de convencerlos, es más, ni les digo que a mí me parece que es un fraude para que un señor se haga millonario, que busca aprovecharse de la gente en sus peores momentos y cuando están más vulnerables; tampoco quiero que me convenzan de hacer más millonario a ese señor y de que voy a ser feliz.

Obviamente todo el rollo que siempre les echan en este tipo de sectas, porque para mí son eso, está muy probado y en el fondo tiene mucho de verdad, o sea, como teoría es buena y sí ayuda, lo malo es cómo lo utilizan para manipular a la gente. Normalmente hay un líder que es la figura central y la que todos los seguidores adoran. Al principio todos lo pueden ver físicamente y así es como los enganchan, ya después lo van viendo menos cada vez y entonces se empieza a volver un Dios inalcanzable, ¡ah! pero en la convención anual que sí lo ven a miles de metros es cuando reciben una iluminación de parte de esta figura y sienten que vuelan. En la convención, que tiene un costo de “recuperación”, se junta gente de todo el mundo y están varios días lavándose el cerebro de que están en el camino correcto, y así les reafirman todo para seguirlos teniendo cautivos por los siglos de los siglos, ¡amén!

De estas sectas hay miles, sin contar a los cristianos, los laicos ya se la ganaron con sus cursos de “coaching bio energético emocional” donde abusan de la gente física, sexual y económicamente; y ni qué decir de todo lo oriental que la verdad no tiene nada qué ver con nuestra idiosincrasia, ah, pero por eso tiene tanto éxito. Y ahí va todo mundo en peregrinaciones a la India, envueltos en una sábana para rezar, orar o la verdad no sé qué hagan. En fin, que la gente que es tierra fértil para estos temas siempre va a terminar cayendo en una u otra secta.

Pero para ya dejarme de quejar, quiero reconocer a la gente que se mete por convicción pero que no anda vociferando de las bondades del asunto, que lo toma como debe ser, una cosa muy personal que siente que le ayuda y que no tiene por qué andar convenciendo gente para que lo haga. A ellos, todo mi respeto.

Mariana García Olsina
Mariana García Olsina

Soy comunicóloga y mi amante es el cine. Ante todo soy escéptica por naturaleza. Soy curiosa, realista y racional (critico todo), la disciplina es el faquir que llevo dentro. Soy tranquila y paciente (nunca pierdo mi centro). Me adapto fácil a las situaciones y soy pragmática. Soy irónica y a veces rayo en el sarcasmo, lo que más me gusta es reírme de mi misma. Creo en la amistad con honestidad y reglas claras. Lo que más me gusta en la vida es viajar.

2 Comentarios
  1. Y deja tú los que quieren venderte la forma ideal de la vida es bella… los hay quienes quieren venderte, y ahí sí mediante una transacción económica, el aparato mágico que te hará cocinar sin aceite y obvio, bajar de peso en tres meses. O el culto a una gama de productos que no son más que estrategias de merca que buscan amainar la desesperanza que se vive en estos tiempos.
    ¿Apuesto por lo sano? Sí. ¿Apuesto por una vida en armonía? Claro que sí, pero dejando que cada quien decida de qué manera quiere ser sana y de qué manera vivir en armonía.
    En fín, la idea de mi comentario es secundar tu artículo, porque sí el respeto de todos para todos debe seguir imperando.

  2. Yo por eso soy satanico, no nos molestan los cristianos ni veganos, matamos plantas y animales. Cosas con gluten comemos sin ningún remordimiento

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