Me olvide de mi

En esta vida damos todo por sentado, creemos que todo estará siempre ahí, que lo que tenemos nunca se esfumara. Que las maravillas de la vida que no notamos, que vivimos a diario sin ver, como si nada estarán siempre ahí. Caminamos con los ojos vendados y no vemos lo que esta frente a nosotros.

Este mes mi vida cambió y todo eso que vivo a diario y pasa desapercibido tomó un nuevo significado. Me enfermé (mientras escribo esto lloró) lloró por ser una tonta y no valorarlo y eso que suelo ser muy agradecida.

Y no crean que tengo una enfermedad rara, no, no es eso, es más ni siquiera sabemos a ciencia cierta que pasa con mi cuerpo (pero estamos en eso). Pero extraño estar sana, sonreír por todo, comer lo que se me antoja, estar fuerte, brincar, reír.

Extraño a la Grace alegre, que quiere comerse al mundo, que disfruta la vida, que bromea, que busca, que ama. Se que esto pasará, pero mi cuerpo me dijo, ¡ya para! ¡ya cuídate! y me puso un hasta aquí.

Y ahora estoy en cama, pensando en como un simple licuado, una dona o unas papás eran algo por lo que estar agradecida. Poder despertar en la mañana llena de fuerza, sin darme cuenta de que tenía el privilegio de estar sana y lo desperdiciaba descuidándome, mal pasándome o desvelándome.

Y la vida de mi dijo “cambia tus hábitos”, “descansa”. Que simple parece, que necesario, pero que difícil. De verás la vida te calla la boca y mi “no importa, si no como sano”, mi “no importa si ando a mil” me alcanzó y me dio unas cachetadas.

Se que pasará, me lo repito y repito mil veces, lo se, pero ahora si disfruto cada segundo aunque parezca lo más bobo o cursi y trillado. Bueno ahora lo valoro más. Ya quiero estar bien y volver a ser la misma de antes. Que cosa más rara, pero me extraño a mi misma.

Y como dice el tema de la semana, en un flash, tu vida cambia.

Grace Navarro
Grace Navarro

En algún lugar escuché que la fotografía detiene el tiempo. Yo nunca he querido detener el tiempo. Pero siempre he querido recordarlo todo. Soy fotógrafa porque la fotografía llegó a mí y no yo a ella. No tengo buena memoria pero tengo muchas fotografías. Nací en Mexicali, donde el sol te quema la piel y la gente te abraza con su calor humano. Un impulso me trajo al DF y muchos otros me han mantenido en esta ciudad. Si me preguntan dónde he trabajado diré que en periódicos, revistas y editoriales, que me han pagado por tomar fotos, que he viajado y conocido lugares increíbles, y que he conocido a gente excepcional. La verdad es que la fotografía cambió mi vida y eso es lo que soy, simplemente una fotógrafa.

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