Un sueño se esfuma

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Cuando me fui a España a vivir, ya lo he tocado en varios posts de este blog, me iba para siempre, #EnMiMente me iba a quedar a vivir allá, en el primer mundo para tener una mejor calidad de vida. Me fui con casi todas mis cosas, más ropa que cosas, que la verdad ya no sabía qué hacer con ella porque optas por usar los 3 pantalones que te gustan, las 10 blusas que te quedan bien y una chamarra que es la que te calienta, porque era invierno, claro, mucho más frío que aquí en México.

Me fui con un pretexto, estudiar, porque se me hacía demasiado irme a la aventura nada más a ver qué pasaba, entonces mientras estudiaba iba a ir buscando trabajo. Yo no tenía la nacionalidad española, así que llegaba a formar parte de las filas de los inmigrantes comunes y corrientes que llegaban, en esa época, a mares, de Ecuador, Colombia y Argentina, principalmente, al igual que de países africanos.

España estaba en jauja, en una época boyante, todo mundo vivía bien, se la pasaban de compras y de marcha (ir de uno a otro durante toda la noche) en los bares, su problema no era el económico. Por eso es que también llegaban los inmigrantes, los necesitaban para hacer los trabajos pesados, los que ellos no querían hacer, los africanos al campo y los sudamericanos de meseros, asistentes domésticas, albañiles y cuidar ancianos y niños.

Obviamente yo no quería eso, porque tenía una licenciatura, hablaba inglés y estaba estudiando un posgrado, ¿pues cómo iba a acabar así? Aunque tengo que decir que muchos sudamericanos estaban muy preparados y tenían esos trabajos. Ahí es cuando te das cuenta que la cosa no es nada fácil; y me cayó el veinte cuando un día, después de tratar de buscar trabajo y ver que se necesitaban los papeles para poder siquiera aplicar, fui a una asociación que ayudaba inmigrantes, me formé en la cola inmensa que había afuera, vi a la gente, oí sus historias y en ese momento pensé: yo no estoy tan mal ni tengo tanta necesidad como ellos, que tienen que mandar dinero a sus familias; para malvivir, mejor malvivo en mi país, con mi familia y no en un país extraño que está a miles de kilómetros del mío.

Ahí fue cuando el spanish dream (sueño español) se me esfumó como un flash y mis fantasías de vivir el primer mundo, la sociedad de bienestar y formar parte de la comunidad europea se cayeron a pedazos.

Mariana García Olsina
Mariana García Olsina

Soy comunicóloga y mi amante es el cine. Ante todo soy escéptica por naturaleza. Soy curiosa, realista y racional (critico todo), la disciplina es el faquir que llevo dentro. Soy tranquila y paciente (nunca pierdo mi centro). Me adapto fácil a las situaciones y soy pragmática. Soy irónica y a veces rayo en el sarcasmo, lo que más me gusta es reírme de mi misma. Creo en la amistad con honestidad y reglas claras. Lo que más me gusta en la vida es viajar.

2 Comentarios
  1. No sé que decirte, tal vez no era EL momento apropiado para tuvieras éxito, o tal vez tanpoco el país correcto. ¿De tener la oportunidad nuevamente, te irías? Te mando un beso!

  2. Hola Rox, pues yo creo que por alga pasan las cosas y no me tocaba quedarme, ahora no me iría como me fui esa, solo me iría si tengo algo “seguro” o un ofrecimiento de trabajo real. Gracias por leer y comentar! Un beso!

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