Señora de 34 pide permiso a su marido para abrir cuenta de FB

IMG_1342Ayer cumplí 8 años en Twitter y Facebook y no se lo he confesado a nadie pero si, tuve que pedirle permiso a mi esposo (en aquel entonces) de abrir estas aplicaciones.
Dios, me acuerdo y me da pena.
Era una señora de la casa con dos hijos que pedía permiso para salir o decir o hacer (tema para otro blog).
Twitter cambio mi vida ese año. Llevaba dos días del 2010 cuando en cuanto me dieron autorización abrí mi cuenta, le puse @mommychic1 (para mantener el anonimato y pódeme desahogar a gusto) y para junio ya tenía mi grupo de mamás tuiteras y el club del mitote; más de 30 mujeres que coincidíamos en nuestra adicción a esta red social.
Ejemplo de tuit: “#DeporteExtremo tuitear debajo de las sábanas para que el marido no se entere”
Lo más extremo de eso era aguantar la risa al leer tuits y no despertar al roomie.
2010 me trajo amigas que ahora se han convertido en hermanas.
Facebook me reunió y reconectó con amig@s que se fueron a vivir lejos, con tí@s, prim@s y me permitió seguir en contacto con ellos. ¡Bendito Facebook!
Pero no todo fue bonito y confieso que para los conocidos no digitales era una especie exótica que no podía vivir sin el celular en mano. Les platicaba de mis amistades digitales y me veían cual niño de 6 años con sus amigos imaginarios que vivían en el celular. Así que opté por decirles a mis familiares y amigos que conocí a nuevas personas en un diplomado de redes sociales.
Eso no se veía/oía tan mal.
Mis amigas tuiteras ahora también son amigas del FB y después vino el Instagram y todo se descontroló con el señor que me daba permisos. No podía subir fotos personales, No poner ubicación, No compartir viajes, No etiquetarlo, No, No, No. Tuve que poner mi cuenta de Instagram en privado, alguna vez cerré la de Twitter también y dejé en un cajón la idea de abrir mi página web por obvias razones durante dos años.
Me acuerdo y me vuelve a dar coraje.
Pero ya es pasado, sólo quería compartírselos porque muchos no saben lo que ha sido mi travesía por el mundo digital, tantos obstáculos por algunos momentos para mantener “la fiesta en paz”.
Pero ya soy dueña y señora de mis redes, de mis amigas y de mi tiempo. Ahora les pido permiso a mis hijos Jajajajajaja No es cierto!!! Ahora usamos la tecnología para estar más conectados. Streaks con mi teen por Snapchat y mensajes directos con la nena por Instagram (yo tengo acceso completo a su cuenta).
Los niños ya están dentro sólo hay que llevarlos de la mano y caminar junto con ellos enseñándoles los peligros y amenazas que pueden encontrarse.
Esta es la nueva realidad que tenemos.
Siempre se los he dicho a mis amigas no involucradas en redes: “Tienes que saber qué son para poder guiar a tus hijos” y no satanizar. Para mí fue el mejor regalo hace 8 años conocer a grandes mujeres y hombres que pasaron de ser un avatar y una arroba a ser hoy amigos reales de carne y hueso.

Irene García
Irene García

Irene García, es @mommychic1, mamá bloguera desde hace más de 4 años, sobre temas de maternidad, crianza y estilo de vida. También forma parte del #StreamTeam de Netflix Latinoamérica y de bbmundo.

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