El festival de la hipocresía

emma-backer-366389Vivimos en la era de las causas y las preocupaciones, de la indignación y los reclamos. Tenemos a la vista y siempre disponibles las acciones de gobiernos, medios, empresas y ciudadanía para cagarnos en ellas y además el instrumento ideal para escupir nuestra opinión al respecto. Sí, todos bien sabemos que esto pasa en el mundo de hoy; es como si viviéramos en un estúpido concurso de Éxito vs. Fracaso donde los espectadores mordaces siempre están a la expectativa de lo que pase listos para apuntar con su largo dedo del juicio todo lo que está mal. “Qué pena el mundo de hoy, qué lástima” dicen, “hagamos algo, el mundo nos necesita”, “me indigna lo que pasa”, “tales o cuales están mal, hay que cambiar el sistema”. Todos los días, basta asomarse un poco por aquí y ver los temas sobre los que la gente opina… es casi psicótico, un segundo una cosa y a siguiente instante otra. Ahora bien, el problema no es ese, yo creo que tenemos derecho a una opinión, sin embargo eso nos confiere la obligación de actuar con congruencia, y aquí viene el motivo real de este post. Hay personas que aquí son unas y en la vida real son otras y eso señoras y señores se llama hipocresía.
Por ejemplo, y empezaré con algo muy simple, alguien que se llama incluyente, sube imágenes de la igualdad y bla pero acto seguido a primeras de cuentas le dice a otro que se le atravesó en la calle manejando “naco”. O qué tal quienes lloran por las penas del mundo, las guerras y los niños muertos en Siria pero en la vida real no son capaces ni siquiera de mirar a nuestros niños pobres en la calle, ya no digamos hacer algo por ellos, simplemente ni se dan cuenta de esa realidad. Están también quienes se llaman feministas pero promueven el odio contra los hombres y peor aún insultan a otras mujeres que no piensan igual. Otros que me vienen a la mente son quienes toman la bandera de personas felices y buenas en el face pero que viven hablando mal de alguien más. Y uno de los peores, quienes se dicen activistas o se suman a una causa solo por una semana para salir en la foto y bueno hasta cobran por hacerlo. Eso sí, pregonan que viva el amor y el odio fuera pero actuando con una incongruencia desde la hipocresía más cruda. No me pueden faltar los que siempre publican que son excelentes como padres o madres y que son taaan felices pero que tú has visto cómo son con sus hijos en situaciones críticas y cómo los ignoran o los violentan. Por último dos más,  los aterrados e indignados por el cambio climático y el imbécil de Trump pero que afuera son incapaces de dejar su auto para caminar y de reciclar su pet y el clásico caso de la gente que desdeña la vida de otros diciendo “yo nunca me dedicaría a eso” y acto seguido ves que están haciéndolo y hasta comen de ello. ¡Shhh! callados es mejor.

Somos una sociedad de hipócritas nos encanta ver la astilla en el ojo ajeno y pregonar que somos diferentes pero en realidad basta analizar un poco nuestro comportamiento para caer en cuenta que hay mucho hablador y poco hacedor.

La pregunta es si pensamos que ese comportamiento nos llevará a algún lado. La respuesta es no, no nos llevará a nada. Si todo se nos sigue olvidando al minuto dos, si no somos capaces de actuar en comunidad de forma sana, si vamos por ahí contando y señalando los defectos de los otros y no los de nosotros mismos, si seguimos pensando que subir la foto feliz ya maquilla nuestra fealdad como personas, no, todo seguirá igual.

Decir las cosas de frente, claramente, hacer el punto y no salirse por la tangente es de valientes, es de valientes actuar según nuestro decir. Lástima que haya pocas personas que sean capaces de hacer eso porque hoy es mejor tirar indirectas por el tuiter y hablar en código que ser frontales con la verdad en la boca, la mano y el corazón.
Como sociedad tenemos mucho aún por aprender y madurar pero estar dándonos palmaditas en la espalda y echandonos confetti no ayuda en nada.
Debe llegar el tiempo de aprender a netear y a actuar conforme lo que pensamos solo me pregunto si es más una pose por estética que tomar una postura ética ¿algún día podremos vivir en una sociedad más sincera? Yo quiero creer que sí, solo hay que empezar por algún lado. Por nosotros.

Aline Ross
Aline Ross

Soy comunicóloga, estratega experta en opinión pública y problemáticas sociales, actriz y fundadora de @lanave_teatro. Investigadora apasionada del ser humano, mexicana con alma irlandesa y vasca, espíritu del norte. Amo cantar, leer, actuar y el silencio. Observo todo el tiempo a la gente, colecciono personajes que encuentro en las calles y en diferentes lugares, amo la lluvia, el frío y las seis de la tarde. Las letras me llenan el alma todo el tiempo; son como un fuego intenso que habita en mí, estas ideas que me dicen: “¡escribe!” y entonces todo brota como un incendio. Prefiero el teatro al cine, el arte contemporáneo al clásico, las grandes ciudades a los mares. Soy de las que ha soñado y trabaja arduamente por un mundo justo abierto e incluyente donde amar sea válido para todas las personas.

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