Las amigas hipócritas

Amigas

¿Quién no se ha topado con un espécimen así? ¡Cómo pululan este tipo de víboras que, además, se dicen amiguísimas nuestras!

Cuando estamos jóvenes, empezamos a socializar en la vida y somos bien ingenuas, es muy fácil que la amiga hipócrita nos manipule a su antojo y nosotras nos creamos todo su discurso de: “Te quiero mil, eres súper, te amo, nunca cambies”.

En mi larga vida, he visto cómo se comportan los diferentes tipos de amigas hipócritas y es cuando he dicho: “No todo lo que brilla es oro”. Cuando más te las topas es en secundaria y prepa; a esta edad se supone que ya somos personas maduras, que no pensamos tanto en que alguien nos hace la vida imposible o estársela haciendo imposible a otra. Bueno, eso creo. Dicen…

Una de las más comunes es la amiga que te dice que tú eres la mejor, la única, que las demás son de lo peor y te habla pestes de ellas. La contradicción es que ves que se lleva con las que se supone que no aguanta y le caen pésimo; o sea, no te checa el audio con el video, no hay congruencia. Es cuando te das cuenta de que si así habla de las demás contigo, igual hablará de ti con las demás.

Qué tal la amiga que se agarra a la menos agraciada de la escuela para que sea su dama de compañía. Esta se siente muy bien porque, como es la recha (como les dicen ahora a las rechazadas, para que vean que sí estoy bien informada), la guapa más asediada del colegio le hace caso y hasta le dice que es su mejor amiga. En realidad, la popular lo que quiere es eliminar la competencia directa, traer pegada a la feíta del salón le asegura que los 20 mil galanes que la buscan no se van a fijar en aquella. Además se la trae de su asistente particular y hasta le da a cargar la mochila.

Pero la peor es la que es una amargada y te arrastra con su malas vibras al pozo más oscuro (la exagerada, esto sí parece de telenovela). Cuando una pasa por temporadas malas y se junta con la que está igual o peor, sólo se están dando cuerda de lo mal que les va, lo caótica que es la vida y lo negro que ven su futuro, imposible que salgan de ese círculo vicioso. Aquí la amiga hipócrita aparece cuando a ti te empieza a sonreír la vida, a ella le da gusto de dientes para afuera, pero en el fondo te envidia profundamente porque ella no ha podido salir de su hoyo.

Qué bueno que los años dan experiencia y cada vez podemos identificar mejor a este tipo de rémoras que no abonan nada a nuestra vida y que hay que alejarlas, o de plano estar consciente de lo que son y tomarlas así, sin que nos afecte o perjudique.

Como colofón, les dejo la definición de rémora de la RAE:

Rémora (Del lat. remŏra) Pez teleósteo marino, del suborden de los Acantopterigios, de unos 40 centímetros de largo y de 7 a 9, en su mayor diámetro; fusiforme, de color ceniciento, con una aleta dorsal y otra ventral que nacen en la mitad del cuerpo y se prolongan hasta la cola, y encima de la cabeza un disco oval, formado por una serie de láminas cartilaginosas movibles, con el cual hace el vacío para adherirse fuertemente a los objetos flotantes. Los antiguos le atribuían la propiedad de detener las naves.

 

Mariana García Olsina
Mariana García Olsina

Soy comunicóloga y mi amante es el cine. Ante todo soy escéptica por naturaleza. Soy curiosa, realista y racional (critico todo), la disciplina es el faquir que llevo dentro. Soy tranquila y paciente (nunca pierdo mi centro). Me adapto fácil a las situaciones y soy pragmática. Soy irónica y a veces rayo en el sarcasmo, lo que más me gusta es reírme de mi misma. Creo en la amistad con honestidad y reglas claras. Lo que más me gusta en la vida es viajar.

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