Gracias Mark Zuckerberg

Me imagino a Mark Zuckerberg regocijándose entre sus millones de dólares, en su mansión en Palo Alto, California, yo estaría igual después de revolucionar el mundo. Creo que nunca se imaginó que cambiaría la forma de conectarse y comunicarse con otros. Lo que para algunos representa una forma de desconectarse para mí se convirtió en una herramienta de trabajo y lo más importante; me acerca con gente que amo y está lejos. Creo que ha sido el mejor invento de la historia de la comunicación (Alejandro Graham Bell no me odies desde tu tumba), de hecho no me explico cómo hay personas que aún no tienen su perfil y viven así, como si nada y tranquilos ¡No entiendo y hasta desconfió de ellos! ¿Qué ocultan? (jajaja)

f8-facebook-mark-zuckerberg-0112Las redes sociales se convirtieron en una nueva forma de comunicar, por supuesto que es padrísimo tomarse el café con alguien, verlo a los ojos, encontrarse y abrazar a los que amas pero hoy por hoy, nos guste o no; las redes son canales necesarios de información. No pueden reemplazar al contacto físico, es un hecho y no queremos, pero mandar mensajes, comentar la foto, ponerle like a un estado, es otra forma de estar en contacto y no es malo.  A mí me encanta publicar cosas, últimamente suelo ser “ligeramente” moderada con lo que posteo, digo ligeramente porque quizá para mis contacto no lo soy. Antes de postear me pregunto si aporta algo o si a alguien le interesa, estoy segura que al menos mi mamá le dará like.

Postear una imagen, hacer check in o publicar un estado no implica que no estés disfrutando el momento, al contrario; hay personas que disfrutamos tanto las cosas, que queremos compartir un pedacito de felicidad con los demás, habrá quién lo valore y aquellos haters que no, pero postear no significa dejar de vivir.

Yo veo más pros que contras en las redes; conectar con personas que tenías años que no veías, estar al tanto de lo que viven tus amigos que aunque estén cerca no ves tan frecuentemente y lo mejor, la forma en que se puede ayudar con ellas y un ejemplo fue en el pasado sismo. Respecto a la parte negativas, es que en algunos despierta la inquietud de competir, envidiar e incluso trolear (en fanpapges) algunas redes le dieron valor a los cobardes y estamos más expuestos que antes; también hay personas que han creado una pose o que postean una vida que no tienen, todo por aparentar, creo que eso sí puede ser nocivo. Antes de postear, no olvides que la gente también te conoce en persona.

Creo que muchos tenemos resistencia al cambio, no se diga los de generaciones atrás que han visto cómo evoluciona la tecnología, y creen que hemos perdido más de lo que ganamos. Hoy por hoy las redes juegan un papel importante en nuestra sociedad y en su historia, llegaron a reemplazar algunas formas de comunicación y gracias a su inmediatez nos hemos conectado más y mejor. Hacer un uso consciente de ellas es una tarea individual, se vale postear, vivir, disfrutar y compartir mientras sigas siendo tú.

Yo si agradezco a mi amigo Mark haber creado Facebook, comprado el Instagram y el Whatsapp porque cada una de esas aplicaciones me permiten ver la sonrisa de mis padres, ver a mis sobrinos crecer, compartirles a ellos vídeos y fotos de mi hija, reírme de Peña y chismear agusto con mis amigas que están lejos y cerca. Gracias a las redes he construido relaciones maravillosas. Lo único que no le agradezco son sus algoritmos que limitan mis publicaciones a las que me siguen. Mi queridísimo amigo Mark se merece sus millones y esa hermosa casa en Edgewood Drive.

Mark, a ver cuándo vienes a cenar a la casa…

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