Ma ¿Se va a acabar el mundo?

El jueves pasado se registró un sismo bastante considerable 8.2 en la Ciudad de México, afortunadamente mis hijos estaban durmiendo y no se dieron cuenta hasta el día siguiente cuando se despertaron tarde gracias a que habían cancelado clases.
Mi hija como cualquier niño empezó a hacer preguntas, sobre el por qué no fueron a la escuela, qué es un sismo, si había sido igual que el de 1985, me preguntó sobre mi experiencia de ese terremoto y claro que contesté de la manera más sencilla.
Llegó la noche y no podía dormirse.
No solo eso, estaba muy nerviosa, rezamos y luego me abrazó y sollozando dijo que casualmente había soñado en que me caía una piedra encima y me moría (obvio no soñó eso pero a los peques les cuesta aceptar que tienen pensamientos de muerte hacia los padres) “Claro que tienes miedo” le dije y la abracé; “Te entiendo muy bien porque es normal sentir miedo con fenómenos naturales que no puedes controlar”. Así es como validé su sentimiento, no es recomendable negarles a los niños sus sentimientos y decirles que no pasa nada o que no se preocupe; si nosotros como adultos nos afecta un sismo, nos pone nerviosos y nos preocupa, lo mismo sucede con los niños pero magnificado.
Le comencé a explicar el por qué pasan los temblores, lo que sucede en las capas de la tierra usando las sábanas y cobijas para explicar los movimientos.
Le dije que era poco probable que volviera a temblar igual pero que si le hacía sentir segura podríamos hacer su mochila de emergencia; inmediatamente fue por una backpack metió sus peluches preferidos (2) una chamarra, unos pants, un libro (me encanta que le guste leer) y dejó sus botas al lado de la cama para ponérselas de volada si tuviéramos que salir corriendo.
Esto le dio algo de seguridad, además de explicarle que nuestro edificio cuenta con una construcción especial con sistema hidráulico que hace que resista mejor los movimientos telúricos. Eso no sé si lo entendió pero igual se quedó más tranquila.
Rezamos, la abracé de nuevo, puso su cabeza en la almohada y se quedó profundamente dormida.
Los niños perciben el nervio de nosotros los padres, tratemos de calmarnos nosotros primero para poder transmitirles eso a los niños.
Si bien es cierto que no sabemos cuándo va a ocurrir un sismo lo que podemos hacer es crear un plan familiar para reaccionar rápidamente.
Hacer simulacros, tener nuestra mochila de emergencia (sin peluches por favor) y actuar sin reaccionar histéricamente.
Conoce el plan de evacuación de tu edificio si vives en uno, de tu trabajo y ten en la mochila de emergencia algo de dinero y una pila cargada al 100 para el celular.
Lo más seguro es que también sus hijos les pregunten sobre huracanes, incendios forestales o desastre natural que ocurra. Hablen con sus ellos a su nivel y denles la seguridad de que están preparados para cualquiera de ellos y de que debemos cuidar nuestro planeta, evitar tirar basura, ahorrar agua, luz y reciclar.

IMG_3344

IMG_3248

Irene García
Irene García

Irene García, es @mommychic1, mamá bloguera desde hace más de 4 años, sobre temas de maternidad, crianza y estilo de vida. También forma parte del #StreamTeam de Netflix Latinoamérica y de bbmundo.

2 Comentarios
  1. Gracias Irene. Mi nena aún está aterrada. Anteriormente ya le había explicado con manzanas y plátanos el sistema solar y lo entendió perfecto, pero la falsa alarma del miércoles y el sismo del jueves la tienen super espantada y je querido hablar con ella del megasimulacro y que sonará la alerta pero ee pone mal, tapa sus oidos y llora diciéndome no me digas eso mami. Cómo puedo rcplicarle?

  2. Hola Lilian primero dile que es normal que sienta miedo es una emoción que nos protege de los peligros pero vivir así no es bueno porque muchos de los miedos no se van a cumplir.
    Desarrolla con ella un plan de evacuación. Que ella te diga qué haría en una situación así, que se llevaría en su mochila, a quien le llamaría. Explicarle que el chiste es estar preparado. Que te dibuje sus miedos y me sirve rezar. Si no crees en algo, pedirle al universo que siempre los proteja. Agradecer lo bonito del día.
    El Ángel de la guarda también ayuda mucho.
    Hay etapas más complicadas por la edad y los apegos. Si crees que empeora o no mejora tal vez convendría un terapeuta para niños.
    Te mando un abrazo y que todo mejore. Gracias por leer

Dejar una respuesta

Your email address will not be published.