Salvando la vida

Sobre temblores, huracanes, inundaciones y tsunamis

jeremy-perkins-253184Todo empezó el miércoles cuando mis papás tuvieron que sortear la terrible inundación que azotó el sur de la CDMX. Cuando vi las noticias los ríos corrían justo donde ellos viven. Habían venido a ayudarme a cuidar al hijo por un asunto de trabajo y de regreso se desató la locura. Está de más decirles la angustia y la preocupación que me embargó, y hasta la culpa por haberlos llamado para pedir su apoyo. En este caso el Waze fue la herramienta que los ayudó a no llegar a las peores partes pero dieron muchas vueltas y llegaron a casa 4 hora después. Sé que mucha gente podrá decir que no es para tanto pero cuando se trata de los tuyos no puedes verlo de esa forma, carros se voltearon y fueron arrastrados por las corrientes. Nada que minimizar.

Luego ayer, jueves 7 de Septiembre y ya entrada la tarde le llamamos a un primo que vive en Miami, iba literal huyendo del huracán #Irma con su esposa y mi sobrina alejándose de su trayectoria. La conversación fue breve pues manejaba pero me dijo “avisa a todos que estamos bien”, le pregunté por su casa y me dijo “mi casa va a volar en el aire”. Neta gente… no puedo imaginarme a mí teniendo que decir eso. Se me hizo un nudo en la garganta pero al mismo tiempo pensé que no importa, que obviamente los importantes son ellos. Qué ganas como me dijo mi mamá de ir por ellos y sacarlos de ahí. Qué ganas de traerlos y abrigarlos acá, qué ganas de destruir al huracán y salvar su casa y la de miles de personas que lo perderán todo. ¿Cómo será saber que después que pase vas a volver a un lugar donde antes existió tu hogar? ¿cómo será saber qué tienes que tomar lo poco que puedas que sea básico y moverte?. Me asombró la templanza de mi primo enfocado en lo que debía hacer, me dio una lección pero no dejo de pensar en ellos, “no estás solo, tienes una familia” fue lo mejor que pude ofrecerle…  espero sea suficiente.

Y bueno, más tarde la tierra nos sacudió con fuerza, el edificio se retorcía de una forma que nadie esperó, yo soy valiente y no me amedrento, pero esto solo crecía y se ponía peor, así que mis instintos se dispararon a tope y solo podía pensar en el 85. Decidí quedarme en el marco de la puerta de Mateo y no Salir y trataba de pensar en cosas funcionales que hacer en caso de desgracia ya saben meterme debajo de un mueble, alcanzar el celular por si algo pasaba al menos tratar de comunicarme, en fin, no creo que nadie esté preparado para algo así, apenas se detuvo salí como se me ha indicado en los cursos que he tomado y revisé algunas paredes de mi edificio, vi a los vecinos y llamé a los míos. Todos asustados pero bien. No tardaron en llegar las noticias del Tsunami y yo solo pensaba en toda esa gente en peligro y en mis amigos cerca de la playa.

Queda la reflexión ¿cómo le hace uno para ayudar a su gente? ¿no solo nuestras familias sino todos los que somos mexicanos? Me parece que cosas como estas son un gran ejercicio de auto control y de soltar aquello que no podemos resolver pero al mismo tiempo son la gran oportunidad para tendernos la mano y hacer lo que podamos para ayudar a otros.

Yo daría todo por poder alcanzar con mis brazos a toda mi familia y sacarla de la tempestad, pero a cada uno nos toca vivir nuestras tempestades y solo nos queda decir “aquí estoy para ti, somos familia”. Y los mexicanos somos también una gran familia, estamos en medio de una tempestad con muchas cabezas. No decaigamos, no dejemos que nos separen con clases sociales, aspecto, región, o nivel educativo, género; recordemos nuestro super poder y unámonos, no tomemos las cosas a la ligera y estemos atentos y alerta para los tiempos que se vienen. Todo esto que pasa puede servirnos para hacer una analogía con todo lo que tenemos que enfrentar este año y el siguiente, Trump, DACA, la estafa maestra, las elecciones por venir y muchas otras cosas que podría señalar y que en conjunto suman el gran reto que enfrentamos como nación. Esta es la gran oportunidad #FuerzaMéxico

 

Aline Ross
Aline Ross

Soy comunicóloga, estratega experta en opinión pública y problemáticas sociales, actriz y fundadora de @lanave_teatro. Investigadora apasionada del ser humano, mexicana con alma irlandesa y vasca, espíritu del norte. Amo cantar, leer, actuar y el silencio. Observo todo el tiempo a la gente, colecciono personajes que encuentro en las calles y en diferentes lugares, amo la lluvia, el frío y las seis de la tarde. Las letras me llenan el alma todo el tiempo; son como un fuego intenso que habita en mí, estas ideas que me dicen: “¡escribe!” y entonces todo brota como un incendio. Prefiero el teatro al cine, el arte contemporáneo al clásico, las grandes ciudades a los mares. Soy de las que ha soñado y trabaja arduamente por un mundo justo abierto e incluyente donde amar sea válido para todas las personas.

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