Menos queja, más agradecimiento

A veces no queremos darnos cuenta por qué nuestras relaciones fracasan, ya sean amorosas, profesionales, amistosas y la más importante: la relación con nosotros mismos. No notamos que nos negamos a ser felices y poco nos cuestionamos acerca de nuestras áreas de oportunidad. No hacemos una revisión interna  de nuestras limitantes y carencias emocionales, hasta llegamos a pensar que el mundo está en nuestra contra y somos víctimas de las circunstancias, cuando en realidad, son nuestras propias circunstancias lo que proyectamos al vivir y relacionarnos.

youth-570881_1920Vamos por la vida de capa caída esperando a nuestro salvador; aquella persona o situación que cambie nuestra vida  y el panorama. Algunos no solo se conforman con sabotearse así mismos, sabotean a otros y convierten las quejas en un estilo de vida. No hay nada que nos aleje más de la felicidad que vivir inconformes, jodiendo  y sin agradecimiento. ¡Ese es el combo perfecto para vivir infeliz!

Si hay días en los que quisieras replantear el camino que estás tomando y analizar más, estoy segura que encontrarás respuestas para solucionar todo aquello que te detiene para ser feliz. Crecemos en dirección a las preguntas que nos planteamos, el camino para vivir una vida mas grata es cuestionarse más, resolver  y darnos la oportunidad de desarrollar nuestra autoestima, eso nos permitirá tener relaciones más placenteras y vivir en paz.

Sé más agradecido, deja de pensar en lo que no tienes y sé feliz con lo que ahora sí tienes. Sé más generoso y compasivo contigo mismo, para después serlo con tu entorno. Busca y acércate a ese lado espiritual que puede darte muchas respuestas, reconcíliate con esa parte. Deja atrás el ego y sé más humilde, reconoce tus fallas y haz un plan para mejorar. Deja de ser referencia; atrévete a crear, a ser la maravillosa y única diferencia de tu propia vida

Vivir agradecidos, ser una mejor versión de nosotros mismos, conocernos, replantearnos, perdonarnos y reconciliarnos con nosotros, para reestructurar nuestras propias vidas. Reconocer que no son los demás, sino nosotros los que a veces estamos fallando. Todo eso nos acercará un poco más al equilibrio.

La gratitud es la madre de todas las virtudes, agradece más y quéjate menos, solo así podrás ver lo que hay más allá de esas creencias que te limitan y no te dejan fluir. Deja de tirarte al piso esperando que alguien te levante. No veas solo defectos, rescata las virtudes de toda aquella persona que se cruce en tu vida, incluso de las situaciones adversas pues de todo, hasta de las peores experiencias podemos llevarnos un aprendizaje. Aprende la gramática de la vida para ser más elocuente con tus actos y ser feliz, sin tanta complicación.

 

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