“Estoy saludable” es el nuevo “Estoy bonita”

Siempre ha sido todo un tema esto de la belleza femenina. Desde que tengo memoria recuerdo haber sido criticada y juzgada por mi aspecto, por la forma de mi cuerpo, por mis rasgos. Después fui creciendo y fui aprendiendo que muchas mujeres, la mayoría a mi alrededor siempre se criticaban, se llamaban gordas o llamaban gordas a otras mujeres, se sentían a menudo feas o mal con su aspecto. Reconozcamos que vivimos en un mundo donde constantemente nos presionan a través de los medios de comunicación que de alguna forma establecen los estándares o los cánones a seguir en materia de muchas cosas, pero especialmente de belleza femenina. Esto sumado a otras cosas ha traído consigo una especie de boom de desórdenes vinculados a la alimentación y los resultados entre niñas, adolescentes y mujeres son preocupantes.

Esto despierta la imperante necesidad de cambiar el modelo, un modelo donde las mujeres tienen que ser súper delgadas a costa de su salud para ser o sentirse bellas. Afortunadamente el mundo lo está entendiendo y surge toda una nueva corriente que impulsa una forma más saludable de sentirse bonita, que trabaja con la autoestima de la mujer para empoderarla y hacerle saber que digan lo que digan los demás es hermosa.

Pero hay otra cosa que resolver y esto es el sentimiento constante de culpa, de insuficiencia y de frustración que muchas mujeres tenemos por no estar a la altura de modelos de revistas, celebrities y en general de otras mujeres. Es decir, no basta con escuchar mensajes positivos o campañas empoderando a las mujeres, es importante que nosotras mismas tomemos acciones para sentirnos mejor con nosotras mismas.

Ser bonitas viene del interior y no me refiero a una bonita alma aunque sin duda eso cuenta pero me refiero a la alimentación y a un cuerpo saludable.  Aunque la gente crea que el cuerpo es el exterior, órganos saludables, corazón saludable, hígado saludable, pulmones sanos, niveles de colesterol y triglicéridos sanos, están en el interior y se consiguen con dos sencillos hábitos: comer bien y ejercitarse.

Comer bien, nos ayuda no solo a tener un peso saludable sino a tener los nutrientes necesarios para vivir nuestra vida con armonía. Lo que muchas personas no toman en cuenta es que los beneficios de una alimentación sana también impactan en la belleza. Beber mucha agua hidrata tu piel y hace que brille, la limpia de impurezas y no necesitas gastar en más cremas. Comer sanote dará las vitaminas y minerales suficientes para que tu pelo luzca bien, tu cuerpo esté firme y tu boca y dientes luzcan bien, sean saludables.

El ejercicio definitivamente es el gran complemento. Mucha gente piensa que tiene que meterse a un gimnasio horas para empezar a ver cambios pero no es así, los seres humanos para no llevar una vida sendentaria necesitamos caminar media hora diaria, solo eso, 30 minutos a paso normal, ni muy rápido ni muy lento, ese es el tipo de caminata que quema la mayor acumulación de grasa en el cuerpo, pero si no pueden salir a caminar, ponerse a brincar o a trotar dentro de casa puede ser lo que lo reemplace. Además, el ejercicio genera endorfinas que son sustancias similares a las hormonas que nos ayudan a sentirnos digamos que más felices y esto sin duda alguna contribuye a sentirnos mejor con nosotros mismos.

Para empezar con estos dos hábitos solo tenemos que hacer eso, empezar. Los cambios toman tiempo, sí, no hay milagros, esto no pasa de la noche a la mañana, ejercitarse y comer bien requiere disciplina por eso al final este proceso termina fortaleciendo el espíritu de quienes lo emprenden, el cambio se arraiga desde el interior y eso también provoca belleza. No se desesperen si al principio avanzan lento.

En mi propio viaje hacia la salud y sentirme bien, me he metido a leer, documentarme y estudiar diferentes tipos de ejercicios, de menús, de aparatos para hacer ejercicio y de complementos. Si quieren tener un impulso extra hay un producto que se llama Redustat que es una gran opción por varias razones. Está aprobado por la Cofepris ( http://www.gob.mx/cofepris/ ), no actúa en el sistema nervioso como inhibidor del apetito lo que lo hace seguro y no adictivo además de que se puede tomar durante un largo tiempo justo por esto. Si lo que queremos es solo un apoyo para no desanimarnos y lograr la meta más rápido, una ayudadita con Redustat es una buena opción. Lo que hará será trabajar en nuestro intestino para encapsular parte de la grasa que comamos y después la desecharemos por el intestino, interesante ¿verdad?. Ahora piensen en esto, si le bajan a las grasas muchísimo, se toman su Redustat y hacen ejercicio, su cuerpo naturalmente empezará a usar y a quemar la grasa que tiene acumulada porque necesitamos grasita que procesar y entonces pasará menos tiempo en notar que bajaron.

Ahora  un  consejo, no intenten engañarse o tomarse esto sin cambiar lo que comen o sin  mover su cuerpo porque no se trata de eso, se trata de un cambio mental y  de vida, se trata de ser más fuertes por dentro para poder sentirse hermosas, se trata de hacer cosas  muy  buenas  por ustedes y no por agradar a nadie más, se trata de ser sus propias heroínas informándose y haciéndose de herramientas útiles y valiosas que les ayuden en este trayecto y que les aporten sin  dañarnos, se trata de triunfar sobre sus malos hábitos  para por fin sentirse seguras de  ustedes mismas y de quienes son, se trata de ser la mejor versión de ustedes; se  trata de amarse.

Aline Ross
Aline Ross

Soy comunicóloga, estratega experta en opinión pública y problemáticas sociales, actriz y fundadora de @lanave_teatro. Investigadora apasionada del ser humano, mexicana con alma irlandesa y vasca, espíritu del norte. Amo cantar, leer, actuar y el silencio. Observo todo el tiempo a la gente, colecciono personajes que encuentro en las calles y en diferentes lugares, amo la lluvia, el frío y las seis de la tarde. Las letras me llenan el alma todo el tiempo; son como un fuego intenso que habita en mí, estas ideas que me dicen: “¡escribe!” y entonces todo brota como un incendio. Prefiero el teatro al cine, el arte contemporáneo al clásico, las grandes ciudades a los mares. Soy de las que ha soñado y trabaja arduamente por un mundo justo abierto e incluyente donde amar sea válido para todas las personas.

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