Ustedes no saben por los traumas que pase después del embarazo, si, lo pase mal, sobre todo porque estaba obsesionada con bajar de peso. Mi cuerpo no era el mismo de antes y no entendía que no lo volvería a ser.

Entonces me puse a buscar la dieta perfecta para mi, primero empecé con lo típico, nada de harinas, eso me parecía fácil, pero luego descubrí que era imposible, primero porque no es sano y segundo porque amo las harinas ¿qué le vamos a hacer? esa es mi realidad.

Luego me avente un clavado a internet y leí que entre menos carbohidratos y comas más rápido bajas de peso. Convencida de que ese era el camino, intente eliminar los carbohidratos de mi vida, pueden reírse de mi, yo lo hago, obviamente no lo logré ¿quién puede vivir así? nadieeee, y bueno opté por seguir investigando en internet.

Me topé con la dieta de Atkins, luego la de South Beach (hasta el libro compré), la de la “zona” y la de Dukan, así de mal estaba, puras dietas que a la larga tienen consecuencias dañinas para nuestra salud.

Estar a dieta no era fácil, todo estas historias que te venden de que en una semana lo vas a lograr no eran ciertas, sumado a eso la vida me complicaba mis planes, debía cuidar al bebe, desvelarme, trabajar, cuidar mi casa y ni se diga las tareas del hogar, una locura. Batallé mucho, pero descubrí que necesitaba algo que se adaptara a mi situación.

Primero que nada, sabía que no debía rendirme, que tenía que cambiar mis hábitos, hacer ejercicio y comer sano, sobre todo comer sano. Empezar por cambiar mi estilo de vida sedentario. No es imposible, solo es dedicarle unos minutos al ejercicio y cuidar lo que comemos.

Después una amiga me recomendó empezar con Redustat, yo una escéptica lo dude unos días y luego me metí a la pagina a investigar. Fue ahí que me convencí, te comparten dietas sanas, rutinas de actividades físicas que podrás hacer en tu casa, al aire libre, con amigos o con una pareja, tienen un teléfono para llamar y pedir asesoría o aclarar tus dudas. Así que me convencí y lo hice.

Tampoco fue de un día para otro, entendí que hay que ser constantes, cuidarnos, comer bien, hacer ejercicio (claro, dentro de las posibilidades de cada quien), dejar un poco las chucherías que tanto amo y crear hábitos sanos en mi vida. Ahora estoy en un peso ideal para mi y aunque no soy modelo soy yo y me quiero así.