¡Lo siento! Hoy no soy tolerante

Gran tema la tolerancia, todos decimos ejercerla pero la verdad es que muchas veces se nos resbala de las manos. Yo lucho, sobre todo cuando se trata de seres queridos, porque con la gente que no conozco es más fácil ser empático, encontrar una razón para entender las diferencias, el no pensar igual, el permitir ciertas cosas.

Hace unos meses una amiga me decía que estaba cansada del abuso de confianza de su amiga, yo le pedí que fuera paciente y la llamé ´intolerante´, así directo (tu sabes quien eres jajaja) y ella lo tomó muy bien y empezó a ser tolerante con su amiga. Paciente, tolerante y amorosa, una bella persona pues, así como lo es siempre.

Cuento esta historia porque hay muchas veces que toleramos muchas cosas a los amigos, por amor, por empatía, por la amistad. Porque la amistad es eso, quererse en las buenas y en las malas, apoyarse, apapacharse y hasta enojarse. Pero ¿qué tanto es válido? ¿hasta dónde debemos permitir el abuso? y no me refiero al abuso directo y obvio, sino a años de agresividad silenciosa o deslealtades y mentiras, a secretos, engaños y burlas a tus espaldas.

Duele cuando descubres todo eso en las personas que amas y cuesta darte la vuelta e irte, me ha pasado que he tenido que hacerlo en varias ocasiones, pero hay momentos o personas con las que cuesta más trabajo entenderlo, asimilarlo y partir.

Hay veces que he rogado por una amistad que no vale la pena, el resultado; me han dado la espalda y lo he aceptado. Pero cuando todo esta lleno de ofensas mudas duele más. Cuando has estado ahí por alguien, alguien que no se da cuenta de lo que haces, de tu cariño, de que realmente es una persona importante en tu vida y solo ve su parte y se niega a asumir culpas es imposible sanar y avanzar.

Es imposible encontrar de nuevo esa tolerancia que te ha hecho aceptar y aguantar atropellos y traiciones. A veces quisiéramos arreglar todo hablando como si eso cambiara a las personas, eso no cambia, la gente es como es y si no sabe escuchar y ser corresponsable de errores y desatinos en una amistad, no hay nada de que hablar. Porque siempre es más fácil culpar a los demás de nuestros males, así seremos intocables y todos los demás los agresores.

La vida nos pone trampas y nosotros decidimos si caemos. Y yo le digo: “Vida, esta vez doy un brinco y continuo que hay mucho por lo que vivir y vivir feliz”.

Grace Navarro
Grace Navarro

En algún lugar escuché que la fotografía detiene el tiempo. Yo nunca he querido detener el tiempo. Pero siempre he querido recordarlo todo. Soy fotógrafa porque la fotografía llegó a mí y no yo a ella. No tengo buena memoria pero tengo muchas fotografías. Nací en Mexicali, donde el sol te quema la piel y la gente te abraza con su calor humano. Un impulso me trajo al DF y muchos otros me han mantenido en esta ciudad. Si me preguntan dónde he trabajado diré que en periódicos, revistas y editoriales, que me han pagado por tomar fotos, que he viajado y conocido lugares increíbles, y que he conocido a gente excepcional. La verdad es que la fotografía cambió mi vida y eso es lo que soy, simplemente una fotógrafa.

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