“En tú mente”

¡Que tema! Se parece un poco a lo que escribí la semana pasada y si, todo esta en nuestra mente, en lo que deseamos, en lo que creemos. Parece algo de locos pensar que lo que deseamos puede volverse realidad, casi con solo desearlo. Pero no es solo desearlo, es creerlo. Estamos tan atados a tanta información que nos han vendido a través de los años que la mayoría de las cosas ya las creemos.

Creemos que debemos guardar silencio ante algo que no nos gusta, sea algo pequeño como el mal servicio en un restaurante o quejarnos de nuestros gobernantes (y esto esta más permitido que lo primero, ¿lo pueden creer?). Pero podemos empezar por no conformarnos con las pequeñas injusticias en la vida diaria. No permitirlas y si quejarnos ¿por qué no?.

Creemos que si somos mujeres debemos ser sumisas (bueno ya no tanto) pero si un mucho, no podemos salir en minifalda porque nos van a acosar y gritar (grrrr), no podemos salir de viaje por que debemos estar en la casa atendiendo al marido (y ni se diga no planchar, no cocinar, no lavar), yo no hago ninguna de esas porque no me gusta y se vale.

Creemos que para educar a los hijos hay que ser autoritarios, educarlos con miedo y amenazas, porque así nos dijeron que era, porque así nos educaron, porque según nosotros estamos bien y no tenemos ningún trauma (solo el trauma de no atrevernos a cambiar nuestra manera de educar).

Creemos que “el que no tranza no avanza”, que dicho más absurdo y poco empático, pero desgraciadamente mucha gente piensa que es muy trucha o inteligente por no respetar, por abusar, por robar o hasta brincarse a la gente en una fila, y como nos enseñaron la frase ya la creemos y nos creemos con derechos a joder al prójimo. Si esto me molesta mucho.

Y así miles de cosas que nos han enseñado a hacer como si fueran obligatorias y correctas, pero nosotros tenemos el poder de cambiarlas, todo es cuestión de luchar contra todo lo que se nos ha enseñado (gran y difícil tarea) pero se puede. Es cuestión de querer cambiarlas, de aceptar que están mal y repetirnos mil veces lo contrario. Les juro que si funciona, que si podemos de esta manera generar un cambio.

Es solo mi manera de ver las cosas, mi humilde consejo.

Grace Navarro
Grace Navarro

En algún lugar escuché que la fotografía detiene el tiempo. Yo nunca he querido detener el tiempo. Pero siempre he querido recordarlo todo. Soy fotógrafa porque la fotografía llegó a mí y no yo a ella. No tengo buena memoria pero tengo muchas fotografías. Nací en Mexicali, donde el sol te quema la piel y la gente te abraza con su calor humano. Un impulso me trajo al DF y muchos otros me han mantenido en esta ciudad. Si me preguntan dónde he trabajado diré que en periódicos, revistas y editoriales, que me han pagado por tomar fotos, que he viajado y conocido lugares increíbles, y que he conocido a gente excepcional. La verdad es que la fotografía cambió mi vida y eso es lo que soy, simplemente una fotógrafa.

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