¡Quiero dormir!

Dicen que cuando estas embarazada siempre tienes sueño, a ver, ¡Alto! no, no estoy embarazada, digo que eso dicen y si, cuando estuve embarazada siempre tuve sueño. El problema es que eso fue hace más de ocho años y ¿cómo les explico? aún sigo con sueño.

Pues sabrá dios que pasa después del embarazo pero no se quita el sueño, si señoras, no se dejen engañar, el sueño dura eternamente y bueno no es malo, solo porque siempre tendremos ojeras, caminaremos con los brazos caídos, la espalda encorvada y la mirada triste, diría Oscar Athie (para los de mi generación) flaca, ojerosa, cansada y sin ilusiones jajaja -me estoy riendo sola, ustedes disculparan- porque ¿quién se acuerda de Oscar Athie?, en fin, me desvié de nuestra conversación.

Después del embarazo, vienen las noches en vela, esas que nos mantienen despiertas porque el bebe necesita comer cada tres horas, y eso si tienes suerte, porque si eres pro-libre demanda hasta cada hora puede que estés ahí con el ojo pelón.

Luego empiezan a dormir más.. seis horas, y sientes que es una bendición, yo lo sentí así, pensaba, “que rico, hoy dormiré mucho” (rían). Pero tampoco dura mucho esa linda etapa porque empiezan a tener pesadillas y se despiertan para que los consueles. Cosa que haces con mucho amor  -que no se dude del amor de madre-, porque ahí estamos explicándoles que los monstruos no existen.

Eso de las pesadillas dura varios años, yo todavía las tengo, imagínense, pero mi mamá ya no me abraza para consolarme. Entonces pasa esa etapa y vienen las preocupaciones porque todas las mamás sabemos que lo correcto es que se duerman temprano.. pero el niño solo quiere jugar. Esto dura como hasta los diez años, perdón quince años.

A los quince empiezan a ir a fiestas, aja, fiestas y mueres de nervios porque no sabes que pasa en esas fiestas donde ya no eres participe como en las que había piñatas y dulces, piensas que ya tienen novia, que hay alcohol y sabrá dios que más, y lo de menos terminan siendo las llevadas y traídas de las fiestesitas, que a las diez de la noche a dejarlos y a las doce recogerlos, luego crecen y la fiesta termina a la una, y en lo que llegas a tu casa ya es la una treinta de la mañana y levántate a las seis de la mañana para preparar el siguiente día.

Así que si creen que solo estarán pidiendo cama durante los primeros años olvídenlo, eso nunca sucederá y cuando vuelvan a estar descansadas ya ni ganas de ir a antros tendrán.

Fin de mi historia triste y quejumbrosa.

Pero aún así lo repetiría todo de nuevo.

Grace Navarro
Grace Navarro

En algún lugar escuché que la fotografía detiene el tiempo. Yo nunca he querido detener el tiempo. Pero siempre he querido recordarlo todo. Soy fotógrafa porque la fotografía llegó a mí y no yo a ella. No tengo buena memoria pero tengo muchas fotografías. Nací en Mexicali, donde el sol te quema la piel y la gente te abraza con su calor humano. Un impulso me trajo al DF y muchos otros me han mantenido en esta ciudad. Si me preguntan dónde he trabajado diré que en periódicos, revistas y editoriales, que me han pagado por tomar fotos, que he viajado y conocido lugares increíbles, y que he conocido a gente excepcional. La verdad es que la fotografía cambió mi vida y eso es lo que soy, simplemente una fotógrafa.

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