El club de las quejas

#Dicen que las personas tóxicas se están quejando todo el tiempo y de todo, hablan en negativo y no hacen las cosas. Además se centran en los problemas, solo ven lo negativo y no buscan soluciones. #Dicen que son amargados y pesimistas.

#Dicen también que andan reclutando gente para su club de “quejicas” y se emocionan cuando se unen a ellos para quejarse al unísono de las mismas cosas, así como un coro perfectamente bien armado y sintonizado que canta alabanzas quejadoras.

Los de únete a los optimistas dicen que no te juntes con ellos, que los cortes en el acto y mejor te unas a su club de la sonrisa, el positivismo, la prosperidad y la abundancia. Pero si uno pensara que todo está perfecto, nunca soñaríamos con cambiar el mundo y hacer cosas para lograrlo. Si alguien, a pesar del mundo en que vivimos, no se queja, en que está completamente fuera de la realidad y se quedó a vivir en Disneylandia.

Yo sí estoy a favor de la queja, obviamente no hay que quejarse de todo y todo el tiempo ni hacerlo un estilo de vida, porque como dice el dicho: ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre y nada con exceso, todo con medida. Pero quejarse es una forma de desahogarte de la vida y de lo que te pasa y una válvula de escape ante una situación que nos desagrada. Si uno fuera positivo todo el tiempo no sería normal, como humanos tenemos altas y bajas, somos grises y blancos.

Si la gente no se quejara, no podría expresar lo que está mal y necesita mejorarse, imagínense que la ciudadanía no se queje de sus gobernantes y, ante la opresión y autoritarismo, dijeran: hay que verlo de manera positiva. Ese tipo de cosas no se pueden ver de manera positiva.

Yo creo que como en México no nos quejamos por eso no avanzamos, nos tratan mal, nos tienen en la miseria y nadie dice nada; si lo hiciéramos, otra gallo nos cantaría, ejerceríamos nuestros derechos y tendríamos más beneficios para la sociedad.

Tampoco nos atrevemos a quejarnos cuando nos prestan un servicio, pero tenemos todo el derecho a exigir un servicio de calidad que estamos pagando y nadie nos lo regala, además, es como los que lo prestan pueden mejorar; claro, hay algunos que nunca escuchan y no mejoran a pesar de las quejas eternas de los clientes, pero los que nos toman en cuenta tienen un servicio excelente, y saben que la gente no solo se queja por deporte, sino porque hay razones totalmente válidas para ello.

Así que es hora de que empecemos a quejarnos y exigir nuestros derechos, sin quedarnos en la queja eterna y cotidiana, pero tenemos que levantar la voz por lo que nos merecemos.

Mariana García Olsina
Mariana García Olsina

Soy comunicóloga y mi amante es el cine. Ante todo soy escéptica por naturaleza. Soy curiosa, realista y racional (critico todo), la disciplina es el faquir que llevo dentro. Soy tranquila y paciente (nunca pierdo mi centro). Me adapto fácil a las situaciones y soy pragmática. Soy irónica y a veces rayo en el sarcasmo, lo que más me gusta es reírme de mi misma. Creo en la amistad con honestidad y reglas claras. Lo que más me gusta en la vida es viajar.

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