La herencia de mi padre


Hoy es día de muertos y es inevitable no recordar a mi papá. Esa muerte que me marcó tan hondo, me imagino que igual que a todos los que han perdido a uno de los padres.
Pero hoy quiero agradecerle muchas lecciones que en su vida me dejó como herencia:
Alegría, le encantaba bailar y reír. En todas las reuniones familiares había música y fiesta.
Saber escuchar, siempre lo podías ver en un rincón escuchando a sus hermanos y sobrinos; muchas veces nos fuimos él y yo a caminar a Chapultepec, por eso me encanta esa parte de la segunda sección, por donde está el restaurante del Lago platicando tranquilos sin prisa y disfrutando el estar solos.
Sobre la soledad, en el cuarto del hospital de las últimas pláticas que tuvimos fue sobre este tema; “Irene no estés con alguien por miedo a estar sola, eso no es amor”. Y si papi, ya lo comprobé, no es amor.
Amor por la familia, sus papás y hermanos; era como la pieza que balanceaba y armonizaba a todos, 14 en total y todos lo respetaban y querían.
Amor por la velocidad, esta lección no fue fácil porque convencer a una niña de que es lo máximo ver carritos dar vueltas por la televisión es un poco difícil. Tuvo que llevarme al Gran Premio de México a finales de los 80s para que me enamorara del sonido de los motores y de la velocidad. Tanto así que quería ser piloto de carreras y mi primer coche un Tsuru azul azulejo, era el más rápido de la comarca; sino pregúntenle a mi mejor amigo por qué me decía “Irene Fitipaldi”.
Mi padre me enseñó Valentía para afrontar las cosas y no darse por vencido. 4 operaciones al corazón se aventó mi guerrero. Quería estar bien o no estar y en esa lucha su corazón no aguantó más  y se fue dejando esta gran lección en mi.

Ahora me toca a mí enseñar esto a mis hijos, trabajo que se forja día con día y que tal vez no alcance a ver los resultados de mis lecciones en ellos pues así es la vida, tan dura y tan ella por eso la herencia final que me dejó mi papá el día que murió es precisamente saber que todo se acaba, bueno y malo.

Así que mientras llega la calaca, la flaca, la muerte; disfrutemos, bailemos, riamos, cantemos y juguemos a ser eternos en esta gran fiesta llamada Vida.
Feliz día de los muertos.

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Irene García
Irene García

Irene García, es @mommychic1, mamá bloguera desde hace más de 4 años, sobre temas de maternidad, crianza y estilo de vida. También forma parte del #StreamTeam de Netflix Latinoamérica y de bbmundo.

1 Comentario
  1. Precioso post Irene, además me siento muy identificada, yo también perdí a mi padre hace casi 4 años ya, también operado de corazón… se les echa mucho de menos, pero lo bonito es recordarles y dedicarle un post tan bello como este. Seguro que le encanta allá donde esté! Un abrazo!

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