Cuando alguien llama a tu hijo “indio”

Hace unas semanas en una reunión a la que asistí con mi hijo, llegó una persona conocida. Al entrar empezó a saludar a todos y cuando llegó nuestro turno mi hijo Mat de cinco años tímidamente no le respondió pues nunca la había visto. Esta persona al ver eso le dijo lo siguiente: “¿no me vas a saludar? Ay pues pareces indio hijo”…. Quienes me conocen sabrán que a esa persona no le fue muy bien.
Ahora les sigo contando en qué terminó la cosa pero en medio de todo esto viene la reflexión; ¿qué le pasa a la gente que se siente con derecho de decirle a los niños (o a quien sea) cualquier cosa de forma despectiva porque creen que por ser adultos tienen derecho?, ¿qué tiene la gente en la cabeza que piensa que es normal hacer eso?. Yo no entiendo en qué cultura o en qué mundo eso está bien. Nos sentimos con derecho a hacer y decir lo que queramos, especialmente en México está tan normalizado y hablando de educación, las generaciones anteriores a la mía se creen que pueden andar “educando” y corrigiendo por el mundo. Les tengo una noticia, el mundo ha cambiado, no se vale que a los niños por ser niños les digan lo que quieran. Segunda noticia del día, los niños no tienen que andar saludando a todo el mundo, no señores, si bien es importante desarrollar habilidades sociales y que puedan convivir con todos, ellos son pequeños y a veces se sienten intimidados, no es que sean groseros o maleducados, si los presionamos es peor, yo enseño a Mat a decir hola pero me choca cuando le dicen que le dé un beso o un abrazo a tal o cual persona porque es familia o porque sea lo que sea. Él sabrá a quién quiere besar y abrazar, el afecto se construye y se gana y yo quiero que mi hijo no sea complaciente cuando crezca, quiero que sepa muy bien a quién le manifiesta su cariño.

Ahora les cuento qué le dije, y me costó trabajo no alterarme mucho pues Mat estaba ahí y quería que supiera que debe defenderse de cualquier cosa que lo agreda y no quedarse callado. Intenté no hablar fuerte y que se me escapara el monstruo y le dije muy firmemente sin levantarme de mi lugar: no le diga a mi hijo eso. Además indio no es un insulto, sino un orgullo. Obviamente se quedó anonadada y asombrada me dijo “ok está bien” y entonces volteó a ver a Mateo y le dijo “bueno pues dime hola”, ante lo cual yo dije a Mateo “no hijo no tienes que saludar si no quieres”; la persona con todo y eso me saludó a mí y siguió su camino. Si se dan cuenta aún intentó que la saludara… realmente no entiendo el afán. Dos cosas están muy mal de lo que hizo, primero que se sienta con derecho de decirle algo a mi hijo y con afán ofensivo, segundo que haya utilizado la palabra indio como adjetivo calificativo y de forma despectiva como si esta persona fuera un cacique o no se qué diablos y como si ser indio, indígena o lo que sea pueda ser insultante.

Este país tiene un severo problema de discriminación, se respira, se vive día a día, yo que soy de piel morena lo he sentido en carne propia desde que era niña. Está mal, está muy mal que a estas alturas como sociedad sigamos pensando y actuando de esa forma. Por supuesto esta es una lección más para mi hijo que sin duda será un ser humano diferente. A mí me tocó poner un límite a otra persona enfrente de él, y aprovecharé las oportunidades que sean necesarias para que aprenda a ser lo mejor que le pueda dar a este país.

Aline Ross
Aline Ross

Soy comunicóloga, estratega experta en opinión pública y problemáticas sociales, actriz y fundadora de @lanave_teatro. Investigadora apasionada del ser humano, mexicana con alma irlandesa y vasca, espíritu del norte. Amo cantar, leer, actuar y el silencio. Observo todo el tiempo a la gente, colecciono personajes que encuentro en las calles y en diferentes lugares, amo la lluvia, el frío y las seis de la tarde. Las letras me llenan el alma todo el tiempo; son como un fuego intenso que habita en mí, estas ideas que me dicen: “¡escribe!” y entonces todo brota como un incendio. Prefiero el teatro al cine, el arte contemporáneo al clásico, las grandes ciudades a los mares. Soy de las que ha soñado y trabaja arduamente por un mundo justo abierto e incluyente donde amar sea válido para todas las personas.

4 Comentarios
  1. Completamente de acuerdo. El mayor problema en México no es la corrupción, sino el racismo que la misma sociedad aplica en el día a día, inclusive sin darse cuenta. Es muy importante dejar que un niño decida a a quien quiere darle muestras afectivas y a quien no

  2. Jajaja, responder un saludo y mostrar afecto son dos cosas diferentes, porque tanto drama?
    El hecho de que te digan indio solamente significa que actuas cohibido, como si desconocieras reglas/normas básicas de convivencia. Seguramente te ofendes si alguien te dice ignorante, debes saber que la única manera de que no seas ignorante es teniendo todo el conocimiento acerca de todo, para hacerlo más simple: todas las personas son ignorantes de muchas cosas. Si tu hijo no responde un saludo es un mal educado, punto, hay muchos niños así, decirle a tu hijo que no tiene que saludar si no quiere frente a una persona que lo está saludando: es grosero. Porque es necesario que la gente haga notar cuando algo está mal? No se trata de andar corrigiendo a todo el mundo, simplemente se detecta un comportamiento que no es correcto y se notifica para que lo mejore, mejorar nuestra interacción con la sociedad es bueno si pretendes formar parte de ella, en caso contrario no te sirve si vas a vivir aislado como ermitaño. Los malos hábitos se corrigen con más eficacia en la niñez, es por eso que los padres deben educar a sus hijos, si no lo hacen tienen a ser agresivos, deben aprender que hay cosas que NO DEBEN HACER aunque ellos quieran hacerlo: como pegarle o insultar a quien no esté de acuerdo con el, entre otras. Espero que no te ofendas

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