Como bebés

Terminaba el año 2012, me refiero al 15 de diciembre de ese año. Sentía un escalofrío ajeno, algo completamente desconocido me llenaba. En la sobremesa por el cumpleaños de mi papá, resultaban varios temas, entre ellos un muy lindo y cero “presionador” “me estoy haciendo viejo, no tarden mucho, ya quiero nietos.” La plática siguió, pero eso particularmente, se me grabó.

La de la voz cayó en una espantosa gripe al siguiente día, malestar que suponía obvio después de  sentir escalofríos unos días antes; lo que no sabía es que las mamás tenemos un sentido impresionante para saber las cosas de nuestros hijos, los conocemos, los conocemos…

…y la mía, no es la excepción: “creo que estás embarazada”.

¡¿Perdón?!

No, no lo creí, ni siquiera reparé en esa posibilidad. Se lo comenté al sembrador de la semillita quien pensativo me preguntó si efectivamente, no estaría embarazada; yo sabía que algo pasaba, pero aunque mi cuerpo me enviaba señales que no entendía cómo interpretar (como cuando juraba que la oficina olía a piña con chile o incluso cuando TODOS los días me soñaba abrazando en mi cama a un bebé, niño) mi espíritu necio de nacimiento, defecto congénito, me decía “Seguro estás alucinando”.

Así las cosas, me hice una prueba de embarazo y… ni una semana pasó, el 19 de diciembre (como buena hija que hace lo que el papá le pide) supimos que el hada mágica llegó en la noche para conceder EL deseo de quien pronto se convertiría en abuelito por primera vez. Ok no, ni que fuera en horno de microondas, pero para entonces ya crecía alguien en mí.

A través de mi cuerpo vivía un inquilino, la prueba de que la naturaleza es maravillosa y de que existe el amor a alguien que aun no conoces, alguien que al día de hoy, nos enseña todos los días a vivir, a ser como bebé.

Alguien que a lo largo de casi 39 semanas se dedicó a crecer y un buen día de agosto llegó a mis brazos, haciéndonos nacer como Papás, creando cuatro nuevos abuelitos y cuatro nuevos tíos, alguien quien provocó que me interesara en temas de lactancia, de crianza, de bebés, alguien que a los pocos días de nacido esbozaba sus primeras sonrisas, alguien que me hacía sentir que el corazón me explotaría de tanto amor.

Ese alguien que hoy en día, es una personita maravillosa, que atinó a escogernos a JE y a mí como padres, que ríe con las carcajadas más sonoras y musicales del mundo, que grita ¡guauuuuuuu! con todas sus fuerzas cuando sus ojitos experimentan cosas fascinantes, como las luces del árbol de navidad, una burbuja o ver a su papá llegando de trabajar, que estando dormido le brinca la panza de tanta risa, que no tiene pena en mostrar su cariño ni conoce de diplomacias cuando alguien no le cae, que sabe decir no cuando no desea algo y sabe siempre decir que sí a una rica pasta o a un trozo de pan, que gusta de abrir la boca cuando está debajo del chorro de la regadera y aplaude de gusto al hacerlo, que no tiene miedo de abrazar a un perrito y hacerle cariños en la cabeza, que se para de puntitas para lograr bajar los libros que están poco más arriba de su altura, que saca la lengua para conocer el sabor del piso, paredes y alfombra, que se esconde en las alacenas para que su mamá juegue a no encontrarlo, que sabe sonreír con toda la cara, que sabe… vaya que sabe.

Ese arte de ser bebé es tan angelical y maravilloso, que por eso cada tanto debe haber uno en cada casa, para que nos refresque la existencia. En ese talante, las desveladas son las menos importantes, lo que vale es llenarte de ellos.

¿Por qué será, que a nosotros se nos olvidan esas cosas, si las hemos aprendido ya?

¿Por qué será que dejamos de reír a carcajadas, de encontrar fascinante un rehilete, de expresar lo que sentimos sin vergüenza, de abalanzarte a los brazos de las personas que amas, de decir “no” más a menudo y menos “sí” por compromiso, de disfrutar de un rico baño, de aplaudirnos por cada cosa que hacemos, de no tener miedos, de pararnos de puntitas para alcanzar lo que queremos, de sacar la lengua para conocer más sabores, de jugar, de reír y no solo sonreír?

Por lo que sea, trataré de no olvidar ser cada día, más como bebé.

(Gracias por la invitación, Irene y entaconadas).

Por Les Serrano

Mamá besucona de uno (aún), compañera de JE, abogada, ñoña, me gusta todo lo que crece en la tierra (menos los gusanos), no se me da la diplomacia, no sé hablar bajito a menos que mi hijo esté dormido, muy gruñetas. Las arañas de lejitos.

7 Comentarios
  1. Mi adorada Les, ya te lo dije pero también quiero escribirlo aquí: ¡me encantó tu texto!

    Pude imaginar, y a la vez recordar lo que en su momento me platicaste, cuando recién te enteraste que serías mamá, y lo disfruté mucho, mucho. 🙂

    Me llena que seas una mamá tan comprometida y disfrutes de cada momento de tu pequeño. Y por supuesto, LOS felicito, a ti y a JE, por ser tan hermosos papás. ¡Van súper bien!

    Y ya para terminar, ¡eres requete buena escribiendo, amigoza! Espero que no sea la última vez que te leamos por aquí con las queridas Entaconadas.

    ¡Te quiero!

    1. ¡Awww! Gracias Amigoza por leer y comentar. Gracias por las porras, espero que cuando mis hijos crezcan, tengamos una relación tan linda como la de ustedes con sus hijos y perros y toda la familia, pues. ¡Te Quiero HARTO!

    2. Mi querida Martha: Sabes que te quiero muchísimo, jamás se me va a olvidar que alguien se dio a la tarea de aun a la distancia, estar conmigo cuando nació mi niñito. Eres un tesoro, gracias por que sé que siempre puedo contar contigo. Te mando muchos besos. =)

  2. Mi queridísima Les, no solo leí tu texto, te “escuché platicándolo” ! Me encanto tu forma de escribir !

    Hay personas que no tienes que conocerlas de mucho tiempo para amarlas, admirarlas, respetarlas y tu eres una de ellas.
    Te quiero mucho, y deseo lo mejor para uds, que tu pequeño ya lo tiene con sus padres maravillosos.
    Reciban mi cariño.

    1. Mi querida Martha: Sabes que te quiero muchísimo, jamás se me va a olvidar que alguien se dio a la tarea de aun a la distancia, estar conmigo cuando nació mi niñito. Eres un tesoro, gracias por que sé que siempre puedo contar contigo. Te mando muchos besos. =) (Jajajaja! la puse en donde Clau, pero bueno, ¡queda en familia!)

  3. Me puedo encantar, que bonita manera de describir la relación con tu enano, y ademas con tu Mami, esta súper lindo, lo leei acompañada de mi abuela que también te manda besos!!!

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