Cuídense siempre

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¡Uf, qué compromiso! Mariela, escritora de profesión, hija de Paquita, escritora de nacimiento, y mamá de otros dos que no lo hacen tan tan bien como ellas, pero lo hacen MUY bien, me escribe una notita y me dice: “Escríbeme, porfa, algo sobre sexo seguro”. Si yo se lo hubiera pedido a ella y ella hubiera sentido lo que yo sentí cuando leí la encomienda, hubiera dicho: “¡Toing!”

La segunda petición fue la extensión: entre una cuartilla y media a dos (¡toing, toing!) Lo haré lo mejor que pueda sin que me comparen por apellido y sin estar segura de juntar las dos cuartillas.

Tengo el gusto y el honor de estar capacitando a un grupo de 16 niñas que me envía un albergue en el que viven niñas resguardadas por la Procuraduría por trata o abuso sexual. Son maravillosas, divertidas, amorosas y, además, grandes maestras con un testimonio de vida extraordinario.

En ellas pensé cuando me dijeron “sexo seguro”, por el tema que lastimosamente las acompaña a sus poquititos años, pero además tengo tres hijos, con cualquier calificativo positivo que se les ocurra –por ejemplo: guapos, inteligentes, maravillosos…y así, el que se les ocurra–, pero son hombres y entonces creo que el tema cambia.

¿¿Cambia?? Preguntaran algunos, sí, en mi opinión –que es la que me preguntaron–, cambia y cambia significativamente.

Las niñas en Acción están tomando clase de sexualidad con una experta; en un clima de absoluto respeto las niñas hablan de sexualidad sin morbo, ni pena, ni prejuicios, sino como una condición humana a la que todos tenemos derecho de disfrutar y vivir sin ser lastimados. Tratando de superar las experiencias de abuso.

A las niñas también les ha dado alguna clase la gente de Inmujeres y les han explicado el derecho a su cuerpo, los preservativos femeninos, los masculinos, etcétera, etcétera.

Pero, ¿de qué les hablaría yo? A cualquiera de los dos grupos les hablaría de amor, de amor a sí mismos y de amor a su pareja. La relación más placentera, apasionada, divertida y satisfactoria, desde luego, es la que se lleva a cabo cargada de amor. ¿Puede haber relaciones sin amor? ¿puede haber relaciones con un amor confuso? Sí, y en esas mismas relaciones les recomendaría buscar hasta encontrar el ingrediente de amor.

A todos les diría que tuvieran relaciones sí y sólo sí ell@s quieren, sí y sólo sí su pareja quiere, les diría que utilizaran un método anticonceptivo siempre que no quieran tener un hijo, no importa cuál, pero que lo utilizaran. Les diría que dejaran de utilizar el método anticonceptivo cuando quisieran y pudieran sostener un hijo, les diría que antes de dejar de utilizarlo valoraran profunda y sinceramente si quieren un hijo para ell@s, nunca para detener a nadie. Les diría que lo disfrutaran inmensamente.

Les diría también que cuando teman cualquier cosa por pequeña que sea, no tengan relaciones. Pues esto previene sufrimientos innecesarios. Les diría que nunca permitan ni hagan un chantaje con la relación, ni presión, ni obligación. Pues esto lastima la dignidad de ambos.

Pero, dije que había diferencias, sí.

A mis hijos les diría que siempre se cuiden con un método anticonceptivo, hasta que estén (ellos) seguros de que quieren tener un hijo y que pueden sacarlo adelante, y mientras, que no quieran tener o no puedan sacar adelante a un hijo, se cuiden ellos y no confíen en el cuidado de las mujeres, nosotras exponenciamos las emociones y los sentimientos, y podemos fallar. En un sueño romántico podemos creer que es muy lindo que aparezca un principito o una princesita en la vida de los dos, y de esto ellos no tiene control, ellas sí.

¿Entonces hay diferencia? Sí, el bebé estará en el vientre de la mujer y nunca en el de los ellos, ellas deciden, ellos no. Su protección y su seguridad está en su autocuidado.

En todos los grupos insistiría en buscar un hijo en familia, sino funciona será otro tema, pero al menos, insistiría en tratar de formarla.

 

*Francis Zaballa Roquero. Hija de dos seres maravillosos; sobrina, ahijada y admiradora de la escritora de nacimiento; prima, amiga y cómplice de la escritora de profesión; y tía y cuasitocaya de Mariquita linda. Apasionada de la vida, enamorada de mis hombres, radical en mis decisiones, agradecida con Dios, inmensamente feliz, estratégicamente sentida y regularcita en este tema de las letras y la puntuación.

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