Ni tan tan, ni muy muy

marielabuena

A veces me cacho teniendo un discurso y viviendo otro, es curioso, pero no está padre. Voy por la vida enarbolando banderas que luego no me atrevo a ondear por completo. Aunque quiero aclarar que lo que no hago es tratar de convencer a los demás de que se sumen a mis banderas.

Pero así es, iba a empezar este texto diciendo que para mí es muy importante vivir la vida con los cinco sentidos bien puestos, y la verdad es que hay infinidad de cosas en las que no involucro ni siquiera dos. A veces me sorprendo repitiendo –para mí misma, cuando escribo o comparto con amigos–frases o conceptos de vida, que suenan a libro de autoayuda o a frase pegada en cualquier muro de Facebook.

Y no, no es que vaya por la vida mintiendo abierta y descaradamente, estoy convencida de estas y creo en lo que estoy diciendo; el problema es que muchas veces no predico con el ejemplo, digo una cosa y hago otra –no en sentido contrario, va por el camino, pero queda muy alejada de la meta–.

Supongo que es una cosa de humanos, y tal vez mi ñoñez extrema me impida darme tregua cuando no cumplo al 100 por ciento con lo que predico. El problema es que me recrimino no poder hacerlo como yo quiero. De ahí vienen múltiples problemas psicológicos que ya estoy trabajando –no se preocupen, con suerte, aún hay solución para mí–.

Creo que aquí radica mi constante pelea interna cuando no soy perfecta –en mi muy particular forma de verme, ojo–. Y entonces, ahí voy reclamándome frente al espejo que me dejé lastimar o que me equivoqué al elegir a una persona, o qué tal cuando sé que estoy viviendo una situación en la que no estoy de acuerdo, pero no me voy.

A ver, Mariela, ¿dónde quedó la congruencia? Eso de que pienso, hablo y actúo en consecuencia. Pues no, muchas veces no lo hago. Y lo peor es que estoy consciente de ello; aunque no es tan malo, pues es lo que me ayuda a tratar de cambiar y alinear lo que pienso con lo que hago. Y cuando no lo cumplo –porque no puedo o porque no quiero (¡tras!)– también estoy en un continuo aprendizaje por no autocastigarme.

Creo que a veces me paso de literal cuando se trata de juzgarme a mí misma, uno de los objetivos para este 2015 –tres meses después de haber arrancado– es llevármela con más calma, darme chance a mí misma, tratar de encontrar ese punto medio en mis propios juicios.

Ya les contaré cómo va la terapia semanal, y la intenseada diaria con la que soy, aunque prometo también bajarle dos rayitas al tono en mis próximos textos, pues a veces siento que ya es demasiado profundizar en cosas muy mías que a lo mejor a ustedes les valen gorro. Buscaré temas más ligeros. (Ya ven, Grace y Ju, a todas nos cuesta trabajo encontrar mejores temáticas a la hora de escribir cada semana).

A veces siento que es como esta canción de Sabina, una de mis favoritas:

 

6 Comentarios
  1. uno de los objetivos para este 2015 –tres meses después de haber arrancado– es llevármela con más calma, darme chance a mí misma, tratar de encontrar ese punto medio en mis propios juicios.

    No es mala onda pero, mas calma que esta?

    y la intenseada diaria con la que soy

    ??? Humm? I am so sorry but I didn’t get it.

    1. Hola! Gracias por tu lectura, te cuento: al hablar de calma, me refiero a lo exigente que soy conmigo misma todos los días, lo que pretendo es ser más tolerante al error, sin convertirme en conformista.
      Y la intenseada con la que soy, tiene que ver con lanzarme a las profundidades de mí misma para trabajar en lo que quiero y lo que no quiero para mí.
      Un abrazo.

      1. Nada de gracias, me gusta leer tus comentarios y enterarme de tu vida, lo que has hecho y como te va. Como lo comente hace una semana creo que te conozco más que a mi mejor amiga, y el torito más que nada nace del hecho de que estamos en el tercer mes del año y veo que apenas estas hacienda planes para el 2015, pero como te dije es solo choro, así que no te ofendas, y como puedes ver no me valen gorro tus cosas.
        Salu2

  2. Lo importante es aprender a perdonarnos ( y a los demás) por nuestra falta de perfección. Como decía un amigo carpintero ” Perfect is The enemy of The good”. La búsqueda de la perfección nos lleva a la depresión, frustración, ÁNGER etc….todos los días trato de perdonar y celebrar mi dualidad, la falta de sincronía entre lo que digo y hago… Tu eres un ser humano excepcional creo que te debes permitir estos pequeños recodos en el camino.

  3. A las perfectas no las aguanta ni su madre.
    Como la perfección gracias a dios (que no existe ) tampoco existe las pseudo perfectas son histéricas y neuróticas .
    Tu madre.

  4. Muy admirada y admirable Mariela, coincido ampliamente contigo en esta ocasión. Esta congruencia de la introspección y enterarnos de nuestra falta estricta de congruencia es un punto brillantísimo de la condición humana. A veces el intento de convencernos de lo congruentes que somos o nos frustra o nos acaba auto engañando.
    Creo que hay batallas en que debemos exigirnos mucho más congruencia que otras. Nuestra propia humanidad nos limita hasta un cierto limite en la perfección. Te felicito por tu imperfecta congruencia.

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