De mi ronco pecho

mariela2

Uff, casi todo el día, digamos que de 6:30 de la mañana y hasta las 8:30 de la noche, me siento encerrada conmigo misma. Apenas alcanzo a ver la luz del día, hay días en los que no veo a nadie. Sí, suena triste mi día.

Pero no todo es una tragedia, porque llega la noche, desaparece el encierro y me liberó, me siento un poco decaída pero al mismo tiempo siento la frescura que me da el aire, aunque haga frío; no importa, al fin salí de ahí. No hay mayor placer en el mundo que llegar a ese instante en el que me siento liberada. Y, finalmente, puedo convivir con mi comadre gemela.

Sí, soy una chichi y vivo encerrada todo el día dentro de la copa de un brassier.

Chichi, teta, boob, pecho, busto, teclas, papas…vaya que le han puesto varios nombres a esta parte del cuerpo. Unos más feos que otros. Yo le digo busto o chichi, aunque #dicen que esta última no es chic.

Yo confieso que lo que no me parece chic es la obsesión de algunos hombres por esta parte del cuerpo. OK, están abultadas, suaves ¿y luego? Sólo es un pedazo de piel inflado…Deberíamos estar más obsesionadas las mujeres, al menos para nosotras sí es una parte muy erótica, por las terminales nerviosas, y la fuente de nutrimento (y amor) para nuestros hijos los primeros meses de su vida.

Así son de complicadas las chichis, por un lado representan la lujuria y por el otro la más dulce y pura maternidad, el amor.

Hay hombres, mi mejor amigo del mundo mundial, entre otros, que nomás no pueden controlarse frente a un buen escote. Es un hombre decente, muy educado, pero sus ojos lo llevan inevitablemente, como los imanes más poderosos, hasta ese triángulo que muestra apenas un poco, una línea y dos protuberancias (en el mejor de los casos para él).

¿Es un asunto cultural? ¿Es la mercadotecnia? ¿Quién inventó que los senos son un placer a la vista? Y conste que digo a la vista, ya lo que sigue al ojo bailarín, las caricias y otras travesuras, eso es punto y aparte. Me queda clarísimo y no necesito explicación, gracias.

Si vieran, hombres, lo que para nosotras significa la adolescencia, con su crecimiento de tetas incluido. Antes de que empiecen a notarse, estamos urgidas de que así sea, morimos por usar un brassier y la compra del primer corpiño es un verdadero evento.

Luego se comienzan a trasparentar en las blusas blancas, las camisetas se convierten en prohibidas, porque los también pubertos compañeritos aprenden desde entonces que ahí hay algo que tienen que ver. Lo malo es que, a veces, empieza como bullying y a la pobre que se desarrolla antes de sus amigas (hola, mucho gusto) la comienzan a molestar, la miran. Y entonces, los hombros se encorvan hacia delante y buscamos cualquier cosa para taparnos.
Ya luego se acaba (o continúa) el drama, a unas les crece más que a otras, a unas las bullean por chichonas y a otra por planas. La hormona a todo lo que da. Pasa el tiempo y el busto deja de ser un tema, ya es parte de nosotras, aunque nunca nos olvidamos de él. “¿Qué blusa me pongo?” “Esta está muy escotada.” “No me puedo poner brassier con este vestido.” “Necesito strapless”. Pero también vamos descubriendo las sensaciones que nos dan sexualmente.

Para algunas, con el parto viene la lactancia. Tranquilos, no entraré en discusiones inútiles sobre el tema. Pero nuevamente, los senos son los protagonistas. Se convierten en el sustento de un pequeño ser humano. Es alucinante. Yo amamanté a mi hija 12 meses, y los primero seis que fue exclusivo, me impactaba estas maravillas de la naturaleza. ¿Cómo sale de mí el alimento ideal para mi bebé?

Y volviendo al tema del encierro, sí señores, en verdad es un martirio usar brassier todo el día, y algunas mujeres muy voluptuosas también en la noche. Bueno, dicen que sin importar el tamaño, todas deberíamos dormir con uno puesto. ¡Qué horror!

No me suena a locura que las primeras feministas decidieran liberarse del yugo de los hombres, y lo demostraran quitándose el brassier y quemándolo.

Más claro, ni el agua.

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Qué ganas de hacer lo mismo, pero la gravedad es grave

Grace Navarro
Grace Navarro

En algún lugar escuché que la fotografía detiene el tiempo. Yo nunca he querido detener el tiempo. Pero siempre he querido recordarlo todo. Soy fotógrafa porque la fotografía llegó a mí y no yo a ella. No tengo buena memoria pero tengo muchas fotografías. Nací en Mexicali, donde el sol te quema la piel y la gente te abraza con su calor humano. Un impulso me trajo al DF y muchos otros me han mantenido en esta ciudad. Si me preguntan dónde he trabajado diré que en periódicos, revistas y editoriales, que me han pagado por tomar fotos, que he viajado y conocido lugares increíbles, y que he conocido a gente excepcional. La verdad es que la fotografía cambió mi vida y eso es lo que soy, simplemente una fotógrafa.

16 Comentarios
  1. Me encantó. La chichi es todo un tema y aunque no lo creas las mujeres estamos más obsesionadas que los hombres, nosotras le damos todo el poder que tienen en la actualidad, ellos simple y sencillamente siguen un instinto, su admiración es más animal, a ellos les da igual como estén mientras cumplan con su placer. Confieso que soy de las que duerme en top pero eso ya es otro rollo jajajajaa! Besos!

    1. Jajaja, me divertí mucho mientras planeaba el texto y cuando lo escribí.
      Hay de todo, hombres y mujeres obsesionadas por dos protuberancias, jaja.
      Confieso que yo, cuando me acuerdo, también uso un toip para dormir.
      Besooooooos.

  2. jajajajaja ¡vaya que es un tema! Comenzando por sus múltiples nombres (unos que de verdad no soporto), pasando por los traumas (que si las tienes grandes o chicas o flácidas o muy duras o naturales o muy artificiales) o preocupaciones que generan (como el cáncer) hasta las prendas (molestísimas) que debemos utilizar para tenerlas en su lugar.

  3. ¡Tienen razón! la verdad no lo había considerado, qué ganas de hacer lo mismo y que? a nadie se le ha ocurrido una invento o pomada, que te las mantenga alejada de la gravedad y olvidarnos de por vida de esas chingaderas y que decir de las varillas. Ja, ja.

  4. Buenísimo!! Yo odio la palabra teta, y mucho más los bras horribles para lactancia.

    No cambio por nada ese momento de éxtasis cuando llego a casa y me bajo de los tacones y al mismo tiempo con una mano suelto los ganchitos del bra.

    Canija maravilla!!

    1. Si, creo que también es el sinónimo que menos me gusta.
      No, bueno, eres una experta, yo no puedo!! jajaja.

      Muchas gracias por tu lectura y comentario.

      Besos a tus hombres también.

  5. Me encantó, Mariela!!

    SI, todo un tema… lo único que difiero, (en cuanto a oídas, también) es que no debemos dormir con bra, por la misma razón de la presión… y si, aunque una esté muy acostumbrada, por aquello de la grave “gravedad”. Lo último que haría sería dormir con uno!

    Besos y vientos por el texto!

  6. Te mando esto Mariela…

    Mi Amiga Marta y yo…

    “Durante el período presidencial del Lic. Miguel Alemán Velazco el cual terminó en 1952, lo menciono no porque tenga tendencias políticas, sino para calcular mas o menos la “edad” que tenía yo cuando empece a andar casi solita en la calle junto con mi amiga Marta que era mas o menos un año mayor que yo, o sea que yo tenía 6 ó 7 años y mi amiga Marta 8 años de edad.

    Vivíamos las dos en la calle de Goethe, entre la Avenida Ejercito Nacional y Gutemberg, yo vivía aún en la casa grande en la que murió mi Papá cuando yo tenía 4 años y Marta vivía a dos casas mías en un departamento moderno muy bonito al cual entrabamos siempre por la bardita de la vecina hasta el techito del portal en donde también a veces jugábamos ahí sentadas, era exactamente encima de la entrada, y de ahí, nos cruzabamos por la barda hacia el balcón, en dónde “siempre nos dejaba la Mamá de Marta o su muchacha Altagracia” una ventanita abierta, que era muy pequeña, solamente cabíamos nosotras que eramos chiquitas.

    No recuerdo “nunca”, haber comido nada en casa de Marta, pero eso sí, tomábamos Kool-Aid “rojo”, cada rato.

    Mi amiga Marta realmente era sensacional, a veces la acompañaba a que se bañara, la esperaba mientras se bañaba sentadita en una silla que tenían enfrente de su tina color “rojo”, la que me llamaba mucho la atención.

    Después de vestirse siempre se acostaba en la cama para amarrarse su cola de caballo para que le quedara bien restirada, ya arregladita yo la acompañaba a “buscar en todas las bolsas de su Mamá”, definitivamente siempre encontrabamos dinero, con el que nos encantaba irnos a dar la vuelta y a comprar “churros”, los vendían del otro lado de la Avenida Ejército Nacional, por lo que ahora me doy cuenta que nos cruzabamos solitas las dos y comprábamos nuestros 2 churritos y nos los comíamos muy sabroso… Hasta recuerdo que era tan Linda persona que una vez también le llevó un churrito a mi Mamá, lo recuerdo muy bien, y le encantó a mi Mamá, a todos les caía muy bien Marta en mi casa, a Tito mi hermano mayor con el que platicaba con ella muchísimo y le decía ella que cuando fuera grande se casaría con Él, lástima que no lo hizo…. También jugabamos con Jano mi hermano mucho pero nos pegaba porque nos poníamos las mascaras de luchadores y jugabamos a las luchas, y siempre nos ganaba.

    Marta me llevaba siempre con ella a donde fuera, siempre sabía perfectamente a donde ir y en dónde estaba la diversion, después de los churros, definitivamente pasabamos a Bahía de Corrientes y Bahía de Magdalena, ahí vivían sus primas, Lourdes y Chiquis, y nos bajábamos a la calle y junto con los niños y niñas de la cuadra jugábamos “quemados”, de vez en cuando nos daban un pelotazo, pero era divertido, aunque lo mas divertido era cuando nos acostabamos a media calle sobre Bahía de Corrientes y mientras todo mundo contaba….. 1,2.3.4.5, etc… ganaba el que se quedaba mas tiempo acostado a media calle con los ojos cerrados…. Un día estuvo uno de los niños ausente por un tiempo y llegó caminando muy raro, todos comentaron que le operaron su “pipi”, yo no sabía porqué, ahora lo entiendo, lo habían circundado seguramente…

    En casa de las primas de Marta, nos daban cosas deliciosas de comer, y nos invitaban muchas veces, hasta una noche me invitaron y me quedé a dormir, dormimos todas las niñas amontonadas en dos camas juntas, eramos 4 niñas… Ahora pienso que no se cómo mi Mamá me dió permiso de quedarme a dormir ahí, ya que no los conocía realmente solamente conocía a Marta…. Ahí descubrí la primera television a “color”, realmente no era a color era una television blanco y negro con puertitas enfrente y llave, para que la vieran solamente “con permiso de los Papás”, y le ponían una como “mica”, al frente, todo lo de arriba se veía azul, lo de enmedio color carne y lo de abajo verde como el pasto, así eran las televisions de color de esa época.

    También en Bahía de Corrientes, vivían las que después de un tiempo se volvieron 2 artistas famosas, eran hermanas Tere y Lorena Velazquez, hicieron muchísimas películas después algunas con Mauricio Garcés… pues también en nuestra ruta diaria de paseo Marta y yo visitabamos a las hermanas Velazquez y algunas veces nos invitaban a jugar “cartas” con Ellas, creo que ahora entiendo que mi gusto por jugar cartas empezó desde pequeña. Algunas veces no estaban “visibles”, así nos decían, pues tenía una terraza su edificio en el techo y se subían a asolear “todas”, hasta pensamos que desnudas porque cerraban la puerta de la terraza con llave….

    Entre las cosas que nos gustaba llevar cuando caminabamos cerca de nuestra calle, por Nueva Anzures, siempre llevábamos una canastita, un gancho de la ropa, una Tijeras y nos encontrabamos muchos jardines que tenían muy bonitas flores, principalmente rosas, las cuales jalábamos con el gancho de la ropa, y las cortábamos con las Tijeras y las acomodábamos en la canasta, así que casi siempre teníamos “flores para regalar a nuestras amistades” Marta y yo.

    Recuerdo también que ella estudiaba en el Colegio Francés Pasteur y yo en la Academia Maddox, y ambas con nuestros uniformes, un día nos caímos a la fuente que había en Gutember, Thiers, Lafayette…. Llegamos a la casa con los uniformes de lana empapados y chorreando hasta los zapatos, y por fín un día decidieron quitar la fuente de ahí y la movieron casi al Circuito Interior al empezar Mississippi…

    Yo no llevaba nunca dinero, pero Marta siempre encontraba dinero en las bolsas de su Mamá y era muy espléndida hasta recuerdo que un día me llevó a un lugar mucho mas lejos, “caminando”, cruzamos la Avenida Ejército Nacional, caminamos y cruzamos la Avenida Marina Nacional y después de algunas calles, estaba el famoso Mercado de Santa Julia, pues ahí adentro en un puesto me compró una pulcerita preciosa con mi nombre grabado, por si nos perdíamos dijo, así ya todo mundo sabría nuestro nombre, (aún la conservo), y ese día, me dijo, ya que estamos cerca vamos a visitar a mi otra Tía, no recuerdo su nombre pero caminamos hacia la Avenida Melchor Ocampo, cruzamos totalmente la Avenida de Melchor Ocampo ahora Circuito Interior y a la altura mas o menos de la famosa Cantina “La Polar”, hacía la izquierda subimos a ver a su Tía y la visitamos… ese paseo si estuvo largo…. No recuerdo bién como nos regresamos, pero llegamos…

    También ayudaba yo a Marta a lavar con la manguera una “terraza” que tenían atrás, nos metíamos el vestido dentro de los calzones para no mojarnos, nos quitabamos los zapatos y lavabamos la terraza perfectamente, y luego nos lavabamos los pies en la “tina roja”.

    Ahora entiendo muchas cosas de Marta, su Mamá, estaba divorciada de su Papá, y trabajaba con alguien en la presidencia y cuando terminó el periodo presidencial le quitaron su trabajo y no se porqué decidió irse a vivir al Norte a Piedras Negras Coahuila y mi amiga también se tuvo que ir…

    Obviamente nos escribimos un poco, hasta me envoi recuerdo una “falda” muy bonita de regalo, pero también tuvieron problemas cuando se desbordó el Río Bravo y se quedaron sin nada, perdieron “todo”, la Mamá de Marta andaba nadando ayudando a las personas según me platicó Élla.

    Ahora no entiendo realmente cómo mi Mamá me permitía salir solita a la calle, ya que solamente cuando teníamos aproximadamente 4 años de edad un auto atropelló y mató a un primo mío Chuchito hijo de la Tía Teresa.”

    Un beso para Tí y para María…

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