13 años después

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“Estoy sola, completa y totalmente sola. Puede parecer raro pero no me siento triste; al contrario, quisiera brincar, saltar, bailar, gritar y, es más, puedo hacerlo porque no hay nadie que me diga qué puedo o no puedo hacer.

Yo soy la que decido. Yo tengo el poder de dirigirme hacia donde me parezca más adecuado y conveniente.

Tengo dos caminos me enojo o soy feliz, y prefiero mil veces ser feliz.

No tengo nada ni a nadie.

Me tengo a mí misma y me basta.

Me he recobrado. Ya nadie tiene mi seguridad, nadie posee mi valor, nadie me dice cuánto valgo o si no valgo. Yo me valoro, me siento fuerte y salgo a luchar, a buscar mi felicidad y mi destino.

No necesito de nadie que me diga en cartas, en el café o en las líneas de mis manos lo que voy a obtener; si tendré éxito o cómo será el hombre de mi vida… Tengo la plena confianza de que tendré todo el éxito que merezco, que voy a triunfar y de que el hombre con el que comparta el resto de mi vida será el mejor.

No tengo miedo, todo vendrá en el camino.

Por fin estoy tranquila y siento este deseo enorme de crecer y aprender.

Hoy es el primer día del resto de mi vida. Estoy en paz, feliz, segura y confiada de que sucederá lo mejor hoy, mañana y siempre.”

11 de abril del 2000.”

13 años después, encontré esto que escribí. Aunque en este tiempo he caído, cometido errores, llorado y pensado que no puedo más, hoy les digo que sigo convencida de que lo bueno vendrá, aunque me falta aún mucho por aprender y crecer, no sólo por mí, sino por los dos pequeños que me ven como su pilar y modelo a seguir.

Hace 13 años era una opción. Hoy es el único camino, ser ejemplo y al mismo tiempo motor para que ellos siempre se sientan seguros, felices y amados.

Hoy no estoy sola, tengo muchos éxitos pequeños cada día y el futuro promete, y promete bien. La meta se extiende cada día y, eso sí, que quede claro ¡Soy feliz!

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Grace Navarro
Grace Navarro

En algún lugar escuché que la fotografía detiene el tiempo. Yo nunca he querido detener el tiempo. Pero siempre he querido recordarlo todo. Soy fotógrafa porque la fotografía llegó a mí y no yo a ella. No tengo buena memoria pero tengo muchas fotografías. Nací en Mexicali, donde el sol te quema la piel y la gente te abraza con su calor humano. Un impulso me trajo al DF y muchos otros me han mantenido en esta ciudad. Si me preguntan dónde he trabajado diré que en periódicos, revistas y editoriales, que me han pagado por tomar fotos, que he viajado y conocido lugares increíbles, y que he conocido a gente excepcional. La verdad es que la fotografía cambió mi vida y eso es lo que soy, simplemente una fotógrafa.

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