Mamás superhéroes

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En la madrugada del 2 de mayo del presente año, Martina, de 27 años, sacó de su hogar envuelto en llamas, uno por uno, a sus cuatro hijos de nueve, ocho, cinco y tres años, sin ninguna protección más que su valentía y la ropa de cama; entraba y salía del inmueble con sus hijos en brazos envueltos en cobijas. Todos los protagonistas sólo obtuvieron quemaduras de primer y segundo grado que no pusieron en peligro su vida.

El 5 de marzo del 2000, Inés, de 40 años, estaba a punto de tener a su séptimo hijo, vivía en una choza en medio de las montañas de la sierra oaxaqueña, su marido se encontraba borracho en la cantina del pueblo; tenía el antecedente de haber tenido una bebé muerta en su último parto y no lo pensó dos veces, tomó varios tragos de alcohol de caña y con un cuchillo casero se practicó una autocesárea que fue reportada tiempo después en el International Journal of Gynecology and Obstetrics. Cuenta el relato que al llegar el personal médico (una vecina avisó al centro de salud que se encontraba a 80 kilómetros de distancia) fue hallada desmayada con su hijo varón en brazos, había realizado ella misma el procedimiento quirúrgico con todo y corte de cordón umbilical, ambos fueron llevados al hospital más cercano y dados de alta en corto tiempo debido a su buen estado de salud.
Stephanie Decker, una joven madre del estado de Indiana se avalanzó sobre sus dos hijos y cubriéndolos con su cuerpo los salvó del tornado que arrasó su casa, los escombros se le vinieron encima, ella sufrió varias fracturas en las costillas y amputación de ambas piernas, al pasar la tragedia el niño mayor, de ocho años, pudo escapar de las ruinas y pidió ayuda para su valiente madre que podrá ver crecer a sus hijos quienes salieron sólo con heridas leves de aquella fatídica tarde de verano.
Miles de historias sobre la valentía y la fuerza física inexplicable de una madre surgen a diario, madres que salvan de la asfixia al chamaco que no masticó bien, otras que se arrojan al mar embravecido para rescatar al niño atrapado por las olas, unas más que cual poder de mujer elástica meten la mano para evitar un golpe en la cabeza e incluso algunas avientan con su propio cuerpo el de su hijo que está a punto de ser atropellado. Bueno, hasta yo, que en el último temblor, recién operada bajé cuatro pisos con mi #tríoMaravilla en brazos.

Sólo cuando las vives, cuando no piensas y ejecutas, te das cuenta de que el verdadero poder materno no te lo da traer un hijo al mundo, si no todo lo que viene después, por lo que confirmo con estas historias lo que siempre me ha dicho mi madre con sobrada razón: “Una mamá por sus cachorros es capaz de todo, hasta de ser superhéroe”.

Grace Navarro
Grace Navarro

En algún lugar escuché que la fotografía detiene el tiempo. Yo nunca he querido detener el tiempo. Pero siempre he querido recordarlo todo. Soy fotógrafa porque la fotografía llegó a mí y no yo a ella. No tengo buena memoria pero tengo muchas fotografías. Nací en Mexicali, donde el sol te quema la piel y la gente te abraza con su calor humano. Un impulso me trajo al DF y muchos otros me han mantenido en esta ciudad. Si me preguntan dónde he trabajado diré que en periódicos, revistas y editoriales, que me han pagado por tomar fotos, que he viajado y conocido lugares increíbles, y que he conocido a gente excepcional. La verdad es que la fotografía cambió mi vida y eso es lo que soy, simplemente una fotógrafa.

19 Comentarios
  1. No sabía que estabas recién operada ,como dije ese día : instinto , miedo ; la cuestión es que por los hijos somos capaces de hacer de todo desde limpiar lo inimaginable hasta dar la vida por ellos .

  2. ¡Exacto! Que názcan es fácil, la díficil es la labor que desempeñamos el resto de nuestra vida, madres 24/7 haciendo lo que haya que hacer por verlos felices, a salvo, sanos, etc.

    Me encantó tu relato.

    Besos
    MONIRIOS2

  3. Completamente de acuerdo, las mamás sacamos fuerzas no sé de dónde para estar alertas, luchar contra cualquier cosa o persona y mantener a los hijos en un estado seguro.

    Me gustó mucho tu post.

  4. Muchas madres son superheroes, policias, secretarias, chofer, medico, psicologo y demàs. Pero la verdadera madre es la q ama, educa y se parte su maaaaaaaa…por sus hijos. Sin importar que precio tenga el pago.

  5. Definitivamente las historias aquí contadas solo son unas cuantas de todo el amor con el que una madre hace todo por sus hijos. Gracias por refrescarnos la memoria pero sobretodo por resaltar esos “poderes de amor” que solo ellas tienen.

  6. Yo soy muy cobarde, he de confesar. Sin embargo, el día que llegue al hospital porque Dana ya iba a llegar, antes de entrar me dije a mi misma: “aquí se queda toda mo cobardía! Yo puedo!” Y desde ese día, con respecto a Dana, esa cobardía desapareció. Cuando tienes q estar ahí para ellos, te sale una fuerza interior, increíble. Felicidades a todas esas SuperMamis!!! ^.^

  7. relatos tiernos y otros no tantos cuando hay todavia tantas madres que por culpá de un irresponsable tiene que luchar las 24 hrs ya no tanto para educar a sus hijos sino tan solo para alimentarlos….mas porras a esas mujeres que no necesitan un ……..para salir adelante….

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